La claque mediática que pretende sustituir al fundido equipo de estrategia electoral del PRD ha comenzado a dar palos a ciegas, sin poder colocar en el debate público ningún tema útil que no sea insulto y diatriba, con el espurio propósito de convertir la campana electoral en un retrete donde, obviamente, se sienten mejor posesionados.
De nada ha servido más de un decenio de campaña sucia contra el presidente Fernández, sobre quien se han lanzado todos los vituperios imaginables, como pagarle a gusarapos para que profieran por radio y televisión todo tipo de expresiones afrentosas e infamantes contra el mandatario. Y todavía tienen el tupé de decir que aquí se ha desatado una ofensiva contra periodistas y medios de comunicación.
Uno de esos comunicadores imparciales dijo ayer que Leonel se había robado todas las elecciones que ha ganado junto al PLD, pero olvida que su gente mandaban a buscar millones y millones a Baninter mediante un recibo hecho en papel de traza y que esos recursos fueron usados para financiar la más rastrera campana de descrédito que se lanzó desde el gobierno (2000-2004) contra el doctor Fernández, entonces candidato presidencial.
Esa gente, desesperada hasta la locura, ha iniciado ahora una campana igual de rastrera contra Danilo Medina, en vano esfuerzo por detener el meteórico ascenso de su candidatura, sin darse cuenta de que el candidato del PLD es, en término moral, inexpugnable, por lo que todo el estiércol que se le lance no impedirá su indetenible marcha hacia el Palacio Nacional.
Lo deseable hubiera sido que esa claque mediática impulsara un tipo de debate basado en los temas esenciales de la agenda social, como lo ha solicitado Danilo, para que los electores puedan valorar con objetividad los planteamientos de los candidatos sobre asuntos como educación, presupuesto, deuda pública, empleo, agropecuario, juventud, seguridad pública, migración, pero no, esa gente no para mientes en el insulto y el chantaje.
Once años de campana rastrera contra Leonel sirvieron de nada, pues el Presidente consolida su liderazgo a nivel nacional e internacional y es portavoz de un discurso modernista e incluyente que ha ayudado a consolidar el espacio democrático y a impulsar el crecimiento económico, aun en período de grave crisis financiera internacional.
Con Danilo tampoco podrán, pues el candidato del PLD es un dirigente bien entrenado, capaz, sensible, conocedor de la realidad dominicana, que ha logrado diseñar, con el concurso de su partido, un programa de gobierno que garantiza alcanzar la anhelada meta de una mejor redistribución del ingreso.
Ojalá que ese grupo que gira alrededor del antiguo PPH desista de su oscuro propósito y que se anime a participar en un debate político y electoral basado en la decencia y en las ideas, pero si no fuera posible, entonces deben saber que bajo ningún concepto este pueblo permitirá que gente sin principio intente ensuciar a Danilo. Si es necesario, hay que ponerse ropa especial para pelear dentro del estercolero.
