Opinión

A Rajatabla

A Rajatabla

Ha fracasado La estrategia de someter al presidente Leonel Fernández y a su gobierno a un intenso bombardeo político y mediático para afectar la candidatura presidencial de Danilo Medina,  como también ha fallado el ardid de “aconsejarlo” para que se mantuviera más distante de la cuenta del primer mandatario y de su gestión.

El desempeño de la economía dominicana en el año 2011, matizado por  un crecimiento mayor que el promedio de América Latina (4.5%), inflación controlada, estabilidad en  el tipo de cambio y  en las tasas de interés,  aumento  de las exportaciones y de la inversión extranjera, reducción del déficit fiscal, de la cuenta corriente de la balanza de pagos y del desempleo, hizo colapsar esa estrategia.

Por lo demás, ninguna de esas maldiciones lanzadas contra Leonel y el Gobierno le caen a Danilo, pues  el candidato peledeísta  lleva varios años alejado de  la cotidianidad del Poder y ha dicho que una gestión suya corregirá lo que está mal, continuará lo que esté bien y hará lo que nunca se hizo.

Queda claro que Danilo no  corre riesgo de contagio si se acerca al gobierno, aunque  ha quedado claro  que la garantía de su independencia no queda comprometida con por una relación con una gestión exitosa que  sí le proporciona enorme beneficios electorales.

Ante  el fracaso de la estrategia electoral que consistía en tirarle el muerto a Danilo,  el sector perredeista que impulsa la candidatura de oposición de  brusca vuelta en “u” y plantea ahora  el repetitivo slogan de que  el candidato del PLD representa más de lo mismo, lo que refleja  carencia de creatividad y de  argumentos políticos.

Resulta que el candidato del PRD ya  fue presidente  de la República durante uno de los períodos más aciagos de la historia nacional por lo que resulta inverosímil que  su equipo estratégico pretenda presentarlo como  agente de cambio, a menos que no sea  el de reversa, más aun, en tiempo de  crisis financiera mundial  sin precedentes en los últimos  ochenta años.

Al decir que Danilo representa más de lo mismo, el candidato perredeista, sin pretenderlo quizás, refleja su propia imagen en  su espejo, en razón de que, como jefe de Estado, no tiene historia que contar que tenga final feliz.

Danilo Medina es un  dirigente político de toda la vida, sin dobleces,  con gran sensibilidad social, conocedor de la realidad dominicana, que se ha preparado para ser presidente y que está listo para ejercer la primera magistratura del Estado con el más elevado sentido de responsabilidad, como ha sido el ejercicio de su vida  personal, profesional, familiar y política.

El Nacional

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