Me permito rememorar al distinguido amigo presidente de la Junta Central Electoral, el juramento ante Dios, la Patria, sus familiares y el honor, de que el proceso de mayo será transparente, ejemplarizante: no habrá nada que lamentar. Sin embargo, abrigamos preocupaciones, inquietudes, sobre todo por las decisiones no acordadas por algunos miembros y otras acordadas por todos los miembros de ese alto organismo comicial, como el asunto de la garantía en la transmisión de los resultados a los medios de comunicación nacional.
El pasado día 14, el matutino Hoy, en un amplio reporte, informa sobre una carta en la que Rosario acusa a otros miembros de la JCE de poner a circular entre los periodistas que cubren esa fuente, informaciones que no son para divulgar. En fecha 15 de abril, el PRD, con justiciera razón, rechaza algunos detalles inesperados en la boleta, como los cambios en la fotografía que aparecerán en el voto, cuyo diseño fue fijado por resolución de febrero pasado.
El miércoles 18, a través del prestigioso jurista y amigo Darío de Jesús, a nombre del PRD, fueron devueltas a la JCE 300 mil boletas de muestra, cuyo diseño, después de estar listo, fue cambiado. Ahora, después del rediseño, se anuncia otra situación.
Hay que recordar con legítimo orgullo a ex presidentes de la JCE como el licenciado Ángel María Liz, el doctor César Estrella Sadhalá y el doctor Juan Sully Bonelly.
Resultaron alentadoras, positivas y altamente oportunas, las declaraciones vertidas el pasado viernes 24, en primera y sexta página del matutino Diario Libre por el amigo Rosario: Robar voluntad popular es peor que matar, quien se roba la voluntad popular, merece una pena más grave que el que roba dinero o mata una persona, porque le está robando su espíritu y voluntad.
Al colega y casi vecino Rosario, con sinceridad, le expresamos que nada ni nadie pueda hacer torcer o variar la voluntad del pueblo dominicano.
Eurípides dijo: el hombre no vive de pan, sino de verdad. ¿Qué se pretende ahora con decir una cosa hoy y otra mañana? Prosiga, doctor Eddy Olivares, su itinerario luminoso en honra a su temple por las cosas bien hechas, recordando a Napoleón Bonaparte, al decir: el valor no se falsifica; es una verdad que escapa a la hipocresía. Cuidado con algunos Jalisco que tenemos, como dice una bella canción mexicana, que si pierden arrebatan, sin pensar que el soberano es el pueblo, que siempre tiene la razón y la última palabra.
La mecha de un posible barril de pólvora, ojalá nunca se encienda, pues amenaza la democracia y la libertad. Ya pasó la época de Lilís, cuando el gobernador y general de Samaná, llamado Alejandro Jerí Anderson, alias Macabón, quien por decreto prohibió escupir redondo. El pueblo quiere paz y libertad, y las ha ganado en buena lid.

