Montecristi.– El presidente Luis Abinader inauguró este viernes la central termoeléctrica Manzanillo Power Land, que incorpora 414 megavatios (MW) al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y refuerza la estabilidad del servicio energético.
La obra forma parte del plan para convertir la región Noroeste en un eje energético y logístico, con impacto en el desarrollo de Manzanillo y la diversificación de la matriz eléctrica.
Durante el acto, Abinader destacó que el proyecto ayudará a equilibrar la generación nacional, históricamente concentrada en el sur, y a garantizar el suministro en los próximos años. “Hoy marca el inicio de la consolidación del sistema de generación eléctrica”, afirmó.
El mandatario subrayó además que la iniciativa trasciende lo energético.
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“No es solo generación eléctrica, es desarrollo”, dijo, al referirse al conjunto de obras que incluye puerto, aeropuerto y proyectos logísticos.
Impulso energético y desarrollo
El presidente de Energía 2000, Jaime Santana, valoró el respaldo del Gobierno y aseguró que el proyecto fue posible gracias a un entorno favorable a la inversión.
“Lo logramos bien y lo logramos en grande”, expresó.
En tanto, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, destacó que la obra marca un hito en la transformación del sistema eléctrico.

“El país no improvisa su futuro energético, lo planifica y lo ejecuta”, sostuvo.
Por su lado, el presidente ejecutivo de Banreservas, Leonardo Aguilera, subrayó el impacto del proyecto en el desarrollo regional y en la estabilidad del suministro.
La central opera con tecnología de ciclo combinado a gas natural, lo que permite mayor eficiencia y menores emisiones.
Inversión y alcance
El proyecto generó entre 1,500 y 5,700 empleos durante su construcción y supuso una inversión cercana a los 950 millones de dólares.

Incluye infraestructura complementaria como la línea de transmisión Pepillo Salcedo–Guayubín–El Naranjo, subestación eléctrica, gasoducto y una unidad flotante de almacenamiento y regasificación.
Con su entrada en operación, la planta fortalece la confiabilidad del SENI y posiciona a Manzanillo como un nuevo polo energético.

La inauguración representa un paso clave en la modernización del sistema eléctrico dominicano mediante la alianza público-privada.

