Durante un encuentro con el grupo de comunicaciones Corripio, el presidente Luis Abanador, dejó clara y transparente, la política de su gobierno frente la inmigración haitiana y su estela de consecuencias negativas, declaración que ha sido recibida con escepticismo por algunos grupos nacionalistas, en virtud de la presencia de funcionarios pro haitianos, enquistados en posiciones claves en la actual administración.
Por décadas, hemos tenido que combatir a Haití en alrededor de 15 batallas, en su afán de apoderarse de nuestro territorio, bajo el ruin y alevoso alegato que este suelo le pertenece, cuyas acciones han sido repetidas con la valentía que caracteriza a los dominicanos, cuando se trata de defender el decoro y la dignidad de la Patria, no importa que sean negros o blancos, quienes nos invaden, pues siempre han salido derrotados.
Entendemos que los dominicanos de buena voluntad debemos alinearnos con Abinader cuando proclama: «desde el punto de vista humano nos conduele, pero somos un país pobre que necesita ayuda con muchos requerimientos, y somos un país pobre que no podemos echarnos arriba a Haití», Creemos que un mensaje sincero, hasta prueba contrario, por lo que debemos unir esfuerzos junto al jefe de Estado, a los fines de aplicar estrictas medidas de control migratorio, y todos saldremos gananciosos.
Nadie se explica el porqué del odio de los esclavos traídos de África por los franceses, y luego de liberarse de ese yugo en 1804, siguen con una actitud que raya en el paroxismo, sin ponderar toda la ayuda y solidaridad de nuestro pueblo e incluso participando activamente en foros internacionales, solicitando apoyo para nuestros vecinos, incapaces de autogobernarse, dado que numerosas intervenciones militares extranjeras han tenido que ir allí a poner orden en la casa.
Actualmente, las haitianas usan nuestros terruños como un paritorio, constituyendo un grave problema. Y el presidente Abinader sobre el tema puntualiza: “las parturientas que cruzan la frontera para dar a luz en los hospitales dominicanos, es un grave problema que es insostenible”.
Y nos preguntamos, qué hacen los militares que custodian la frontera con los autobuses, llenos de esas mujeres embarazadas, en un vulgar tráfico de personas que transitan frente a los ojos de los miembros de las Fuerzas Armadas?
Y el primer mandatario fue muy enfático frente a la disyuntiva: » la salud dominicana no puede y no soporta la cantidad de mujeres haitianas que vienen al país a tener hijos»,Los guardias y la dirección de Migración, tienen la palabra.
Por: Hugo A. Ysalguez
dr.hugoysalguez@hotmail.com

