Opinión

Accidentes de tránsito

Accidentes de tránsito

En la República Dominicana deben producirse, por lo menos, 50 muertes por accidentes de tránsito todos los días debido el desorden imperante en calles, carreteras y avenidas, porque nadie respeta las leyes que reglamentan el tránsito y nadie las hace cumplir.

Lo penoso es que al Gobierno parece no importarle el hecho de que ocupemos el primer lugar en América Latina en muertes por accidentes de tránsito al no invertir los recursos necesarios para resolver el problema, creyendo que con aprobar una ley y crear varios organismos basta.

“La República Dominicana sigue siendo el país de América Latina y el Caribe con el mayor índice de muertes por accidente de tránsito y uno de los más altos del mundo, con 29.3% por cada cien mil habitantes”, dijo el viceministro de Economía Planificación y Desarrollo, Juan Reyes. Y añadió: “Esa cifra supera en la actualidad el promedio de América Latina, que es de 17 fallecidos por cada cien mil personas y casi triplica el de los países europeos, que es de un diez”. ¡Increíble! Más de tres mil 500 muertos todos los años. Y el Gobierno no hace nada. ¡Insólito!

El país tiene más de cuatro millones de vehículos, de los cuales, el 56% son motocicletas; 21% autos, 10% yipetas, 10% de carga y casi un 3% de autobuses. Un altísimo 78% de esos vehículos son conducidos por hombres, muchas veces sin educación, violentos, dispuestos a “matarse con cualquiera”; apenas un 22% es conducido por mujeres.

La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) afirma que esos 4 millones y tantos, de medios de transporte, más del 48% tienen 18 años de fabricados. Es decir, son viejos, con poco o ningún mantenimiento. Contrario a lo que aconsejan la razón y la prudencia, las autoridades han debido ponerle un freno al crecimiento desmesurado del parque vehicular, incluyendo las motocicletas.

Querido lector, cierre los ojos. Imagine un país de 10 millones de habitantes, con más de 4 millones de vehículos entre ellos más de dos millones de motocicletas cuyos conductores no tienen matricula, seguro, placa, casco, etc., alucinados, corriendo como locos sin respetar ninguna ley, atravesando las vías ignorando los semáforos y las intercceciones, con tres y hasta cuatro “pasajeros” incluyendo niños. (Los famosos “Delivery” que andan como “la jonda del diablo”, con sus canastos rayando los carros y las yipetas sin ser reprimidos.

En las carreteras el desorden también es mayúsculo. Vemos camiones, patanas, volteos, autobuses, motocicletas sin luces, rebasando en las curvas, cambiando de un carril a otro sin encender las luces direccionales, en exceso de velocidad. Con los neumáticos gastados, sobrecargados. (Viajar de un pueblo a otro es un peligro de muerte, principalmente en las noches).

El Nacional

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