El director general de Aduanas, Rafael Camilo, expresó este viernes el temor que el Tratado de Libre Comercio (TLC) no funcione y se llegue a un nuevo proteccionismo en el que el comercio no fluya como se quiere.
El funcionario sostuvo que las autoridades convocaron al Consejo del TLC para discutir los problemas que no están claramente definidos en ese acuerdo.
Dijo que se procura que en este acuerdo se le dé equidad al comercio porque la situación en que está afecta a las industrias nacionales.
Por otro lado, agregó que con relación a las zonas francas, la Asociación de Industrias ha pedido que en la nueva ley se le ponga impuestos a la producción de las zonas francas.
Añade que también solicitan y que el Gobierno le coloque un 2.5 % a las ventas brutas, además de otros impuestos.
Indicó que algunos comerciantes tienen el temor de que industrias de zonas francas se establezcan en el país sin pagar impuestos para comercializar sus productos, pero dijo que hasta ahora eso no es posible.
Con relación al Sistema Integrado de gestión Aduanera (SIGA) dijo que su lanzamiento será en enero debido a que por algunos inconvenientes no se realizó en diciembre como se tenía previsto.
Añadió que ya el sistema está funcionando en el puerto de Haina Oriental y espera que en el primer trimestre del 2010 esté trabajando a toda plenitud.
Recientemente la secretaría de Industria y Comercio y Aduanas adoptaron una serie de medidas para impedir el ingreso masivo al mercado local de mercancías centroamericanas, que reciben en sus países, para ser producidos, subsidios y exoneraciones de impuestos.
Las medidas se han adoptado luego que entidades como la Asociación de Industrias han demostrado a las autoridades que el supuesto éxito obtenido por las industrias centroamericanas en el mercado local, reflejado en el amplio déficit comercial acumulado tiene su explicación en la entrada libre al mercado dominicano de mercancías provenientes de Zonas Francas y de Regímenes Fiscales Especiales Centroamericanos (RFE), que reciben no solo exoneración total de impuestos, sino también subsidios e incentivos directos a la exportación fuera del área centroamericana.
Se ha afirmado que esa perjudicial e indebida entrada sin pagar los impuestos correspondientes ha sido el fruto de una combinación de factores: falsa declaración aduanal (la no declaración del origen Zona Franca o RFE), y la ausencia, del lado dominicano, de organismos de gestión de tratados.
