Opinión

Ajititi

Ajititi

El Intrant no pega una: otra y van dos.
El Intrant aconseja a no pasarnos en rojo, cuando la entidad parece sin luz.
El Intrant tiene tantas botellas que no sabe qué hacer con los tapones.
El caos no es de tránsito; se quedará con nosotros.

Con tantos tapones, a la puntualidad le llegó la hora.
El ruido del tránsito nos mata, y el Intrant en silencio.

Hace falta un equipo que evite que los accidentes se lleven a tantos peloteros.
Claudia Franchesca habló en el play después que el tránsito le hizo una mala jugada.
Las cruces en las carreteras demuestran que el orden del tránsito terrestre murió.

Ocupan el carril de doblar a la derecha porque todo se hace por la izquierda.
Mientras los carros públicos no lleven luces, el respeto a la ley seguirá oscuro.

Faltan líneas que separen los carriles porque el Intrant se pasa de la raya.
El Intrant olvida que aquí hasta la más bonita puede quedar en la fea.

Ahora no se cansan de hablar del monóxido, mientras el pueblo echa humo por el caos del tránsito.
Como no hay una cabeza que organice el tránsito, los motociclistas siguen sin el casco.

El disparate de que un menor pueda montarse en una moto es un problema mayor.
Un motociclista sin casco es un dolor de cabeza para el Estado.

El gobierno gasta millones en medicina para los accidentados, pero el Intrant no encuentra el remedio.
No hallan la vía de conducir el tránsito.

La única “Carretera” que no tiene peligro es la que canta Julio Iglesias.
Resulta infantil que veamos niños conduciendo motocicletas.

Nos pasamos en rojo cuando sólo un trapito nos advierte que hay un vehículo dañado.
El remedio no radica en obligarnos a llevar un botiquín.

El Intrant parece dormido, mientras se transportan seres humanos en las camas de las camionetas.
El humo que emiten los camiones demuestra que la salud está siendo cocinada.

Si la educación se mide por el tránsito, tenemos problemas en bruto.
Esto no está escrito: hay gente que escribe mientras conduce.

Lo del vidrio tintado es según el color del cristal con que el policía lo mire.
Lo del tinte en los vidrios es racismo: todos somos negros.

Hace tiempo los vidrios negros dejaron de ser blanco de contravenciones.
Este es el único país en que no hay una luz al final del túnel.

Hay que tener la mente oscura para no abogar por la iluminación de las carreteras.
Cuando nada indica distancia ni dirección, los mojones están en otra parte.

La gente tiene que preguntar para llegar a un destino porque el Intrnat no tiene dirección.
El Intrant merece un estudio: todavía estudia qué hacer con el caos del tránsito.
A uno le choca que se produzcan tantos choques.

Vaya a un seguro y verá que lo que menos usted está es precisamente eso.
Hay una parte oscura y es que muchos haitianos conducen sin licencia.
¡Concho! Cuándo podremos controlarlo.

Por suerte, Luis fue una Estrella que dejó iluminado a Tránsito Terrestre.
Cuando Luis Estrella dirigió Tránsito Terrestre, el que buscaba un “boscón” no o hallaba.
Los que dirigen el tránsito van en vía contraria.

Somos el único país en que un policía bruto sustituye un semáforo inteligente.

 

 

El Nacional

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