Ajuste de cuentas o lo que fuere, los cuatro jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados en dos tramos solitarios de la autopista Duarte, entre Bonao y Villa Altagracia, fueron víctimas de la ola de violencia que asedia a la población.
Los investigadores tienen, por supuesto, que emplearse a fondo para establecer responsabilidades sobre crímenes que desafían el principio de autoridad. La Policía basa su hipótesis en que los jóvenes fueron muertos al estilo el bajo mundo, pero la característica puede ser también un ardid para crear confusión y despistar a las autoridades.
En las últimas horas sólo habían sido identificados Efraín de la Rosa, de 27 años y quien estaba fichado por robo, y Wilmerson Bueno Jiménez. Los cuerpos de ambos fueron encontrados dentro de vehículoy los otros en un campo de naranja, rociados con gasolina y quemados parcialmente. Se trata de crímenes que dan mucho de qué hablar, pero sobre todo que acrecientan el pánico en la población.

