Tampoco se invitará a lectores a una o varias librerías para que el autor firme ejemplares. (Si la inversión es compensada por la venta, mejor que bien).
Con todo y que tomó cerca de seis años la investigación y redacción de El sargento Douglas Lucas. Revolución Constitucionalista y Guerra Patria de Abril de 1965, el trabajo no está completo.
(La edición rústica forzó a eliminar una serie de ilustraciones que, a color, hubiesen completado el propósito del libro. Las que aparecen, en blanco y negro).
Los lectores y años por venir lo completarán.
No toda la información está en las fuentes naturales de la investigación. La memoria oral es buena recopilación y, aunque es trabajoso procesarla, sin dudas que aporta primicias.
De lo que el autor puede dar testimonio es de que él y amigos dominicanos y extranjeros, residentes aquí y fuera, agotaron muchas de las posibilidades a mano para lograr la mayor cantidad de datos e informaciones de El sargento….
Hay bastante publicado acerca de Abril de 1965 aunque nada acerca de aquel sargento francotirador apostado en la azotea de la entonces Molinos Dominicanos que a principios de mayo de 1965 declaraba a The New York Times haber matado a ocho personas, que yo sepa, en la zona rebelde.
Lucas, junto a un grupo de otros 79 soldados de la 82da. División Aerotransportada la tropa élite del ejército de Estados Unidos-, ocupaba ese edificio en la ribera Oeste del Ozama, comandados por el coronel Geo C. Diney.
Después de que los constitucionalistas habían puesto en fuga a las Fuerzas Armadas en combates desde el día 24, la invasión norteamericana del 28 les sacó los pies del plato.
El coronel Pedro Bartolomé Benoit firmó la carta que EEUU utilizó como pretexto para la invasión pero casi todos los generales y coroneles de las FFAA la hubiesen firmado con aquél.
La situación, como comprobaría el enviado especial del presidente Lyndon Johnson, John Bartlow Martin, era desesperada para esos mandos. Muchos, y lo testimonia el embajador, lloraban desesperados y presas del miedo y del pánico ante el embate popular de los constitucionalistas.
Con esa gente no podía mantenerse el statu.
Los americanos vinieron, cercaron a los constitucionalistas en once barrios de la capital y dirigieron y protagonizaron operaciones de exterminio que junto a generales y otros oficiales dominicanos realizaron en la zona Norte de la capital.
Esa es parte de la historia investigada en el libro, que toma como punto de partida al sargento Lucas y a la imposibilidad comprobada de encontrar información de cuanto pudo haber vivido después de 1965 en que fue parte de la operación Power pack, código operativo de la invasión norteamericana.

