La convención del 27
La política es un proceso con agentes de múltiple procedencia y muy diversos. La crisis planteada en el Partido Revolucionario a raíz de su convención hace recordar los congresos del Partido de la Liberación para escoger candidatos presidenciales en 1995 y 2005.
El PRD celebró convención el 27 de setiembre con varios objetivos:
-Ratificar a Miguel Vargas Maldonado como presidente;
-Suprimir el artículo estatutario que prohibía al presidente ser candidato,
lo que lo proclama hacia 2012;
-Escoger a los secretarios general y de organización.
-Escoger a vicepresidentes y a presidentes y otros funcionarios en provincias y municipios.
En 1995, en el PLD había varios precandidatos presidenciales entre sus figuras
conocidas pero Juan Bosch quería para el puesto a Leonel Fernández, un desconocido.
El Congreso lo escogió con un 96%, por azar llegó a la presidencia de la República y desde allí manejó el poder para suceder a Bosch y convertirse en el nuevo caudillo del PLD.
En el 2007, con experiencia de poder en el cuadrienio 1996-2000 y con casi tres años de gobierno tras ganar las elecciones de 2004, Fernández quiso la reelección.
(El presidente Hipólito Mejía, quien para favorecer su reelección prohibida entonces modificó la Constitución, legitimaba la opción del presidente de la República y del PLD).
Pero Danilo Medina, candidato a la presidencia derrotado en 2000, buscó de nuevo la candidatura y enfrentó al dos veces presidente y nuevo caudillo del PLD.
Me derrotó el poder, declaró Medina cuando el congreso peledeísta se decidió 70 a 30% por el precandidato Fernández.
La historia se repite, ahora en el PRD y con otros puestos y nuevos protagonistas.
La candidatura de Orlando Jorge Mera para su reelección como secretario general fue impuesta por el presidente proclamado del PRD contra la de Guido Gómez Mazara.
Sin necesidad del fraude colosal que es familiar al discurso perredeísta, los decretos de Vargas Maldonado se impusieron en la convención del 27, no sólo con el secretario general sino con el de organización y otros funcionarios electivos del PRD.
La línea bajó, en efectivo y promesa, desde altos a medios dirigentes y de ahí a la base. Y dio resultados positivos.
Rafael Francisco (Fafa) Taveras, temprano en la mañana del 28, y Milagros Ortiz Bosch, un poco más tarde, explicaron que la convención había servido para catapultar a Gómez Mazara como segunda fuerza del PRD.
En las elecciones internas de 2005 había obtenido un 20% de la votación, que duplicó para el presente año.
Lo de Fafa y Milagros pudo ser sólo un consuelo para Gómez Mazara pero quizá no.
Todo dependerá de Gómez Mazara y sus acciones en lo adelante.
Pero sin negociaciones ni acuerdos trapaceros y trapisondistas de toma lo tuyo y dame lo mío.
