1930-1996
1.- El presidente Horacio Vásquez desvirtuó en 1928 la propuesta y la promesa democráticas con las que había triunfado en 1924.
Cumplió buena parte de una y de la otra pero la prolongación irregular de su mandato 1928-1930 le restó el respaldo de las mayorías del pueblo que lo tenían como caudillo y lo habían elegido.
La propuesta elitista y conservadora que había perdido en las elecciones de 1924 creyó que se le presentaba una oportunidad y con verdades y mentiras hizo una oposición sistemática al gobierno de Vásquez.
Y se escudó en la candidatura de Federico Velásquez y Ángel Morales aunque también puso huevos en la canasta de la provisionalidad de Rafael Estrella Ureña y del general Rafael Trujillo tras el golpe del 23 de febrero de 1930.
Desarmado el país por la ocupación militar norteamericana de 1916 a 1924, que de pasada había permitido a Trujillo empezar a hacer carrera y fortuna en el Ejército, las figuras de la provisionalidad cambiaron de posición.
Como fuerza política Trujillo tenía al ejército y la candidatura hacia mayo varió de sentido: éste para la Presidencia y Estrella Ureña para la Vicepresidencia.
Las tropas en las calles como factor de temor y presión, y la acción terrorista de La 42 que comandaba el capitán Miguel Ángel Paulino y que actuaba en los pueblos del país sin freno ni escrúpulos, le dieron el poder a Trujillo.
La oligarquía y otros sectores conservadores y democráticos tras la candidatura Velázquez-Morales pudieron comprobar que estaban frente a la amenaza de una tiranía y empezaron a buscar asilo y exilio.
Conservadores y demócratas que sólo por oposición al gobierno del presidente Vásquez participaron en el Movimiento Cívico de ese año y respaldaron la candidatura Trujillo-Estrella Ureña, recapacitaron y decidieron en contrario pero ya era tarde.
Ese mismo año de 1930, después de que Trujillo tomara el poder, hubo muestras claras de la naturaleza del régimen que se instalaba: el asesinato de Virgilio Martínez Reyna y de su embarazada esposa Altagracia, en la carretera Santiago-San José de las Matas, y el levantamiento del general Cipriano Bencosme en El Mogote, Moca, y su asesinato pocas semanas después.
Al año siguiente, entre el 10, el 13 y el 20 de junio, el general Desiderio Arias producía un manifiesto de denuncia contra el nuevo régimen, se levantaba en armas en Los Cerros de Gurabo, Mao, y caía asesinado por las tropas trujillistas.
Trujillo se impuso con las armas y por la violencia del terror en un país desarmado y, en parte, desalentado por la debilidad liberal del presidente Vásquez.

