El bloqueo
El año que viene, el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba cumplirá 50 años.
El 70% de los cubanos se ha formado en la cultura de abuso y precariedad que determina esa acción sociopolítica y económica de una potencia mundial contra un pequeño país del Caribe.
Han vivido todo tipo de estrechez a consecuencia de un bloqueo que les impide recibir a los barcos y aviones con sus importaciones y despachar a esas naves con sus exportaciones.
Los barcos y aviones que tocan puertos cubanos tienen una cuarentena de 180 días para poder volver a tocar puertos norteamericanos. Las líneas navieras y aéreas no se arriesgan porque además hay multas que pueden imponerles.
Sin tomar en cuenta los tratados internacionales de relaciones y comercio y los acuerdos multinacionales de intercambio, Estados Unidos estableció sus leyes de jurisdicción multinacional de bloqueo y todas las naciones deben acatarla.
So pena de que los norteamericanos les dejen caer una mano que es pesadísima.
El pueblo y la revolución han logrado sobrevivir, no con una actitud resignada y conformista sino con el ejercicio firme y permanente de su derecho indeclinable a la autodeterminación y a la democracia popular.
Lo que hay debe alcanzar para todos y como no hay quienes se reserven la parte mayor y mejor, hay para todos. Con racionamiento y después de una fila, en ocasiones, pero hay.
Mientras, la participación en el presupuesto de educación, salud y bienestar social tiene en Cuba índices que no se sospecha ni en las naciones más progresistas de América Latina.
Los norteamericanos y otros poderosos se quejan de que Cuba derrocha y malgasta en esos renglones y juegan a que cambien sus principios para que la nación vuelva a ser parte del redil.
Pero así no, dicen los cubanos y su revolución socialista.
En Cuba no hay un niño discapacitado que no tenga su escuela especial, con todo y que se sepa que en esas escuelas especiales tiene que haber mucho más maestros que discípulos porque la atención del alumno es, en muchos casos, personalizada.
Y puede que haya toda una escuela para sólo un niño discapacitado.
(La columna le debe al embajador Juan Astiasarán Ceballo, quien el día 7 estuvo en la Academia Dominicana de la Historia con una conferencia del tema.
(Con la serenidad de quien tiene la razón, el embajador cubano puso en palabras, cifras y comparaciones las realidades de una revolución de 50 años y de una medida de agresión norteamericana que tiene casi esa misma edad).
Vale recordar que en una cantidad considerable de ocasiones, Naciones Unidas ha condenado el bloqueo y ha pedido que se deje sin efecto. Y que Estados Unidos, por supuesto, no ha hecho ni hará caso alguno.
