Ayuso-Melgarejo
Con los republicanos españoles que se acogieron de primera intención al asilo de la tiranía de Rafael Trujillo, llegaron al país el 16 de mayo de 1940 Antonio Ayuso Melgarejo, de 36 años, su esposa de apellido Cubells y sus hijos Germinal, de 10 y Liberto, de 6.
Fueron asentados en la colonia Juan de Herrera, San Juan de la Maguana, donde los refugiados trabajarían agricultura. Antonio era mecánico.
Un año y algo después, Félix Francisco Ayuso Demorizi, de 35 años, sus hijos Josefina Buenaventura, de tres y Juan José, de casi dos, y la madre del primero y abuela de los segundos, Clementina Leticia Demorizi viuda Ayuso, llegaron desde La Vega a residir a Santo Domingo.
Con ellos llegó Ángela Mercedes, Nena, hermana del primero, tía de los segundos e hija de la tercera.
Poco más de un año después se uniría a la familia Félix Francisco José, el tercero de los hijos hasta que catorce años más tarde naciera Pedro Antonio, cuarto de Félix Francisco.
Republicano, vale decir liberal o socialista, es poco posible que Antonio adaptara su pensamiento y su vida a la rigidez de la tiranía de Trujillo.
Por los nombres Germinal y Liberto, quiero recordar algún contacto de los Ayuso Melgarejo con los Ayuso-Demorizi pero eso debió ocurrir antes del año del Centenario de la República, 1944, y con los cuatro años que tenía entonces recuerdo muy poco.
Hay un Ayuso entre los fundadores de la Casa de España, inscripción que se mantiene como acto de homenaje en una tarja. Tengo pendiente una visita a esa institución a ver qué puedo encontrar entre sus archivos.
El primero del apellido que llegó al país fue Félix Francisco Ayuso Guillén, a principios del siglo antepasado. Era natural de Valle de Cerrato, Palencia, España, e hijo de Juan Ayuso Abarquero y de Leocadia Guillén. Casó con Clementina Leticia y del matrimonio resultaron Félix Francisco, Juan José, Nena, Ana Josefa (Fufuya) y María Altagracia Ayuso Demorizi.
Este Ayuso llegó de Londres, Inglaterra, entre los empleados del Ferrocarril Central que en 1896 había inaugurado el dictador Ulises Heureaux, mismo año en que puso a funcionar la primera planta eléctrica de Santo Domingo.
Años después siempre a principios del siglo antepasado- vino un hermano de Félix Francisco, Alejandro, quien radicó en Santiago y estableció el Hotel Ayuso, cuyos anuncios en El Diario se conservan en las colecciones del periódico en el Archivo Histórico.
Este otro Ayuso dejó familia pero informal, que lleva el apellido Pérez.
Otra investigación pendiente tiene como destino a San Juan de la Maguana aunque allí los archivos deben reposar en la arquidiócesis católica y no es probable que los Ayuso-Cubells fueran religiosos.
