Dios no podía permitir que a la cadena de cosas negativas por las que atraviesa nuestro país también se le sumara la visita del supuesto presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo.
Con certeza no se conoce de quién fue la idea y dónde se originó la iniciativa de la visita del señor Lobo a la República Dominicana.
Todo hace pensar que la visita no fue idea de los golpistas hondureños. Más bien parece que fue cocinada en los mismos altares donde se concibió el crimen de derrocar el gobierno constitucional de Manuel Zelaya.
¿Mediante cuáles arreglos y bajo cuáles condiciones aceptó el presidente Fernández, la visita del señor Lobo?
Es posible que por ahora no trasciendan los intersticios, que precedieron la anunciada visita del señor Lobo a la República Dominicana. Pero tiene lógica suponer que alguien se precipitó al anunciar el viaje sin haber atado antes todos los cabos.
El verdadero ganador con la decisión del señor Porfirio Lobo de suspender la visita al país ha sido, sin duda, el presidente dominicano, doctor Leonel Fernández Reyna.
De entrada, el repudio de los dominicanos a la vista de Porfirio Lobo fue total. Sea por su propia iniciativa o por consejos recibidos, suspender la visita le hace bien al dirigente golpista de Honduras y para nosotros, los dominicanos, ha sido el mejor regalo de navidad.
El presidente Fernández se quita de encima la avalancha de críticas que ya comenzaban a producirse. La verdad es que quienes le recomendaron al señor Lobo incluir a nuestro país en su periplo, ni son amigos, ni quieren nada bueno, para el presidente Fernández.
Proponerle al doctor Leonel Fernández recibir, reconocer y homenajear al supuesto presidente electo de Honduras, es un atrevimiento y una desconsideración al Jefe de Estado y al pueblo dominicano.
La prensa local y las agencias internacionales, han llevado al mundo entero las manifestaciones de repudio del doctor Leonel Fernández con relación al golpe de Estado en Honduras. Su identificación con Manuel Zelaya ha sido tal, que en el último foro de los Países No Alineados, tuvo la representación del depuesto Presidente.
Gracias a Dios, por habernos liberado de tan desagradable visita.
