El 1 de noviembre de 2009, le escribimos una carta, de puño y letra, al ministro de Salud Pública, sugiriéndole medidas para prevenir casos de dengue. Pero no respondió. Insistí y volví a llevarla el 7 de noviembre, ahora a computadora, y conservo el acuso de recibo. Tampoco hubo respuesta. Eran cinco acciones que, por la experiencia nuestra en prevenir el dengue, podían servir para conjurar el brote que ese año llegó inusualmente en los meses finales, pero que servirían para empezar a aplicarlas desde el 1 de enero de 2010, y así adelantarnos al desborde de casos que por lo regular se da a mediados de año, sobre todo porque para este año todos los organismos internacionales de salud vaticinaban una epidemia en toda la región. El Ministerio de Salud Pública viene desarrollando un gran esfuerzo, pero siento que nos estamos quedando cortos.
Sugerí, en el año 2007, que se tomaran medidas contra el calor que nos arropa en verano, y tampoco se me hizo caso, con la desgracia de que los muchos muertos que nos deja éste se los achacan a otras causas. Ambas cartas las reenviaré hoy al ministro. En el caso del calor la sugerencia fundamental es crear una comisión de tres expertos: uno del Ministerio de Salud, que ha de coordinar, otro de la sociedad civil y el tercero del Ministerio de Educación, para que diseñen una estrategia de educación y promoción de la salud que prevenga sobre todo El Golpe de Calor que por lo regular lleva al shock, y mata.
En lo que estas medidas llegan, bote el golpe escuchando a Danny Rivera en Tú me hiciste sonreír, canción cuyo contenido ayuda a combatir el dengue y el calor, y a olvidarnos de la basura que nos arropa en este país de los antivalores, de los que obvia escribir, para que no me envíen 4 sicarios a matarme (sin la suerte de que maten a otro al confundirlo con este p ), y poder seguir escribiendo algo más que salud.

