Pasado mañana será el centenario del nacimiento del poeta español Miguel Hernández, conocido más en América gracias a la musicalización de sus versos en 1972 por Joan Manuel Serrat sobre todo Para la Libertad, Elegía, Nanas de la Cebolla, Umbrío por la pena. El niño yuntero, Romancillo de mayo y Canción última. Este año, a propósito del centenario, Serrat ha vuelto a musicalizar trece poemas del excelso poeta, ensayista y dramaturgo de Orihuela bajo el título Hijo de la luz y de la sombra. A mi entender los mejor logrados son: Uno de aquellos que se refiere a las brigadas internacionalistas que participaron junto a él, en la Guerra Civil Española del lado de los republicanos, y en contra del fascismo que encarnaba Francisco Franco, Canción del esposo soldado que le escribe a su esposa desde el campo de batalla y que contiene versos como: Espejo de mi carne, sustento de mis alas/ te doy vida en la muerte que me dan y no tomo/ Mujer, mujer te quiero cercado por las balas/ ansiado por el plomo, El hambre, Tus cartas son un vino, una fantástica visión del Día de Reyes titulada Las abarcas desiertas y la que sirve de título al CD, que debe ser la más comercial, poema de una sensualidad exuberante con versos como: Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta/ tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida/ pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta/ con todo el firmamento, la tierra estremecida; pero el que más me ha enamorado es Si me matan, bueno que comienza así: Ante la vida sereno/ y ante la muerte mayor/ si me matan bueno/ si vivo mejor. Ampliaremos sobre el poeta en la sección dominical Semana, pero mañana, de 9:30 a 10:30 de la mañana, por el canal 4 de CERTV, tendremos un programa especial sobre Miguel Hernández en la versión televisiva de algo más que salud.
PD. También hemos entregado a El Nacional un trabajo sobre el cólera.

