El pasado jueves se consumó un robo previamente anunciado, y, como crimen perfecto, se ejecutó amparado en la ley que creó el Sistema Dominicano de Seguridad Social (87-01). Su consejo, de 17 miembros, fue convocado para cometer la fechoría, solo 10 asistieron, quedando 9 al retirarse el representante del Colegio Médico Dominicano, quórum pírrico. Los empresarios (la representante del sector patronal y un empleado de un banco) votaron a favor del acto; los dos representantes del gobierno también lo hicieron, uno de ellos porque su institución va a recibir mil millones, y el otro, jefe del Consejo que con su actitud tan solo debe avergonzar a los centenares de revolucionarios muertos que en los años 70 pudieron confiar en él; también votaron a favor. Los dos dirigentes sindicales, que ya no representan más que a sus propios intereses, votaron a favor de la chilata que, como pordioseros, les van a dejar caer los empresarios y el gobierno (uno se ausentó por no estar de acuerdo, pero una dama que era su suplente se prestó la consumación de la estafa).
Solo una tercera parte de los miembros de esa entelequia se regalaron a sí mismos 10 mil millones de pesos del Seguro de Riesgos Laborales, bajo el alegato de que esos fondos ya no se usarían, pero, aunque así fuera, la ley dice que deben destinarse a los riesgos en el trabajo, lo que incluye acciones preventivas que no se han realizado, amén de que las compensaciones por accidentes laborales son pírricas y para conseguirlas el trabajador debe confesarse con las tres ánimas benditas y presentar copia de la cédula de Diablo.
El Recurso de Amparo interpuesto por el CMD será solo un gadejo, y es una pena que mientras se roban este dinero, aparezcan reclamos como el del director del Banco Agrícola mendigando mucho menos que eso en la reunión del pasado 27. Pero sigamos pa´lante y no les hagan caso a estas sandeces de algo más que salud.

