Opinión

Ali Francis García

Ali Francis García

La primera ve que oí hablar de Naranjito fue cuando leí la biografía de Julia de Burgos y descubrí que su primer trabajo como maestra graduada fue en la escuela Feijoo del Barrio Cedro Arriba.

La primera vez que vi Naranjito fue en el filme del cineasta nuyorican José García Torres, quien filmo la primera película sobre Julia de Burgos y nos la dio conocer en una sesión memorable en mi casa, donde participo Juan Isidro Jiménes Grullon (el amor dominicano de Julia) y toda su familia.
En esa película la vemos llegar esplendorosa, a caballo, a la escuela de Naranjito, una casa de madera montada en pilotes, donde los niños se asomaban por la ventana en ansiosa espera de su maestra. Entre esa imagen de Naranjito, entonces un pequeñísimo poblado entre montañas, y el Naranjito de hoy, con una vasta infraestructura deportiva y un Centro Cultural de Bellas Artes, frutos del empeño de su sindico Orlando Ortiz Chevres, hay un mundo.

El tiempo ha pasado y con el llegó el “progreso” a Naranjito, pero a diferencia de otra ciudades esta no olvida sus raíces y por eso celebra este febrero otro cumpleaños de su poeta nacional y maestra, Julia de Burgos, con una exposición del artista Ali Francis Garcia, quien se consolida como artista, con su segunda individual.

A Ali lo conocí en Santo Domingo, como fotógrafo oficial de la Comisión Puertorriqueña del Centenario de Julia de Burgos, y su modo de ser me reafirmó en la creencia de que mientras haya artistas en esa nación, Borinquen nunca perecerá. No importan los ciclones atmosféricos, o los políticos, la isla se mantendrá en pie contra viento y marea.

Y mantenerse en pie, sin perder el candor o la alegría, es lo que ha hecho Ali, quien tiene una vasta experiencia profesional y una maestría en diseño gráfico del Alantic University College de Guaynabo, y trabaja en una tesis sobre arte comprometido boricua, donde rinde tributo al trabajo de los maestros Rafael Rivera Rosa y Nelson Simbolin.

Es en Santo Domingo, donde Ali descubre a Frank Almanzar, quien inició en Bellas Artes el estudio de la Escuela Bau Haus y Arte Pop, a su regreso de la Unión Soviética e Italia. A su magisterio se debe el que hoy haya una escuela de artistas jóvenes grafistas, cuya motivación central es que el arte sea asequible a la gente, minimizando el predominio de la mal llamada “obra única” y la comercialización del arte.

Descubrir a Frank amplio las perspectivas de Ali, cuya tesis doctoral ahora incluirá a los y las artistas gráficos del Caribe.

Su arte, que denomina hiperrealismo, nos celebra, indestructibles frente a las tormentas.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación