Deja mucho que desear que las autoridades denuncien que no se cumple, con el rigor que amerita, con los controles de calidad en los procesos de fabricación de algunos alimentos. Así lo ha planteado la viceministra de Industria y Comercio, Anina del Castillo, al dar cuenta de una nueva norma para la elaboración de jugos y néctares.
A pesar de que en quesos, salamis y otros productos comestibles se han detectado bacterias, el consumidor no puede estar más expuesto por la negligencia que admitió la funcionaria en la inspección de alimentos. No se sabe cuántas entidades tienen que ver con la vigilancia, pero conforme a la denuncia es obvio que ninguna cumple su misión.
Al hacer el señalamiento, Del Castillo citó como norma que primero se tiene que exigir que haya productos de calidad antes de evaluarlos para determinar si llenan los requisitos. Y a manera de consuelo advirtió que se tomarán medidas para regular la producción de alimentos. Pero ante un caso tan grave como el que ha denunciado no queda más que una investigación para establecer responsabilidades.

