El nuevo director de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), general de brigada Pablo Arturo Pujols, informó hoy que durante su primer mes de gestión ese organismo ha logrado desestabilizar al menos ocho carreras de motores, previamente planificadas, acciones ilegales han provocado la muerte de motociclistas y conductores, y que también ponen en peligro la vida de los transeúntes.
Arturo Pujols explicó que lograr impedir esas peligrosas carreras fue producto de una labor conjunta, pues previamente se reunió con encargados de las áreas de inteligencia de la Policía Nacional y de la AMET, e iniciaron un proceso de identificación de los lugares en donde se realizaban las famosas competencias y luego obtuvieron informaciones de las fechas y las horas en que iban a efectuarse.
Entrevistado en el programa Toque Final, que cada domingo produce y conduce el periodista Julio Martínez Pozo, por Antena Latina, Canal 7, el director de AMET dijo que el último caso se produjo en la autovía de Samaná, donde fueron apresados 15 conductores y sus motocicletas incautadas.
Precisó que continúan desplegando operativos preventivos para impedir la realización de esas carreras.
Tránsito caótico
En otro orden, el director de la AMET comunicó que en lo que corresponde al tránsito rural se han registrado muchos casos de tráfico temerario, personas desconocedoras de la Ley de Tránsito, conductores que no leen las señales o no las respetan, “más una serie de situaciones con los vehículos de carga que transitan por el carril de la izquierda, por donde no les corresponde, y a una velocidad inadecuada”, expresó.
Con respecto a la ciudad de Santo Domingo, indicó que son múltiples los inconvenientes que hacen que el tránsito sea lento y que se produzcan los incómodos y largos entaponamientos o embotellamientos de vehículos.
Entre esos inconvenientes citó el hecho de que la gran mayoría de conductores dominicanos salen y entran a la misma hora a la ciudad, que el parque vehicular excede la capacidad de viabilización de las calles, las paradas informales de transportistas de carros y autobuses públicos, y las personas que se aparcan en ambos lados de las aceras debido a la falta de parqueos.
“Algo que influye en el caos del transporte tiene que ver con los peatones, por ejemplo los que se desplazan por la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez, donde hay un elevado por el que pueden caminar libres y seguros, pero prefieren aventurar y andar entre el tránsito y cruzar las calles, generando con esto más lentitud en el tráfico”, manifestó.
Asimismo, dijo que los transportistas dejan a los pasajeros en lugares que no deben detenerse, y los usuarios del transporte también piden quedarse en lugares donde no está permitido.
En tanto, lamentó que el país no cuente con un sistema de semáforos inteligentes que permitan que el tránsito sea viable.
Medidas para mejorar el tránsito
Ante dichas situaciones que desesperan a los conductores, Pujols informó que se están tomado medidas, pero, precisó que el problema del tránsito en República Dominicana no lo resuelve la AMET por sí sola, “esta institución es sólo una viabilizadora y fiscalizadora”.
En ese sentido, dijo que ha conversado con el alcalde Roberto Salcedo, con el objetivo de que los equipos técnicos de AMET y de la alcaldía hagan levantamientos para evaluar las señalizaciones y las calles en un solo sentido y que al mismo tiempo busquen la forma de manejar el gran parque vehicular.
“También me he reunido con los transportistas y con el alcalde de Santo Domingo Este, Juan de Los Santos. Es un trabajo conjunto, y todos estamos de acuerdo en que tenemos un problema que debemos resolver”, sostuvo.
Reiteró que regular el tráfico vehicular en Santo Domingo es un proceso, y que ahora se encuentran en la parte de consensuar, “y lo estamos logrando, trabajando en un solo sentido con las entidades del estado que inciden en el transporte como son la Dirección de Tránsito Terrestre (DGTT) y la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT) ”, expresó.
Dijo que junto a esos organismos tiene como objetivo que la mejoría del tránsito no sea de forma cosmética y momentánea, sino perdurable.

