Página Dos

Amerita aclararse

Amerita aclararse

El jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, no debe poner en juego su reputación frente a excesos que se atribuyen a agentes del cuerpo. El caso del joven muerto por una patrulla en Santiago, cuando supuestamente se resistió a detenerse y trató de enfrentar a los agentes, tiene que aclararse sin la mínima pizca de duda.

Los familiares de Pedro Miguel Valentín, de 23 años, aducen que éste había salido de su residencia a comprar leche para un niño cuando fue abatido por los agentes. Como para justificar el homicidio los uniformados han alegado que la víctima era un vendedor de drogas y que tenía un prontuario delictivo. Todo puede ser cierto.

La pregunta es si por esos motivos había que matarlo. Castro Castillo, a quien se reconocen esfuerzos por sanear la Policía, tiene que ordenar una exhaustiva investigación, pero con la garantía de establecer responsabilidades. No es ningún secreto que muchos agentes suelen apelar al gatillo frente al más leve movimiento y después se justifican con cualquier argumento.

 

El Nacional

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