¿Qué Pasa?

ARTE NACIONAL

<P>ARTE NACIONAL</P>

El caso del Teatro Agua y Luz es sencillamente patético.

De las edificaciones que se construyeron durante la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo  es la que ha tenido una trayectoria más azarosa y desastrosa.

Renegando de sus orígenes, cuando fue erigido como uno de los teatros temáticos más famosos y atractivos del mundo, en su género, se ha convertido en las últimas décadas en un buen hijo del vertedero de Duquesa.

Ha pasado a manos de diferentes personas y empresas, sin que nadie haya hecho algo digno, pues se mantiene como un nido de prostitutas y de ratas, en condiciones ruinosas, con una reconstrucción en su etapa más primaria, detenida en el tiempo desde hace mucho tiempo.

Quienes tienen el Teatro Agua y Luz en sus manos tienen ya varios años de haber anunciado que el establecimiento sería remodelado, para restablecerlo como teatro, con un casino de juegos, restaurante, y otros atractivos turísticos.

Con las expectativas que se crearon, establecimientos vecinos como El Maunaloa Night Club  y Fantasy Club  se propusieron también hacer una remodelación, pues con el Agua y Luz en operaciones, la zona iba a tomar otra dimensión como una área de entretenimiento, que iba a favorecer a todos.

Sin embargo, la remodelación del Teatro Agua y Luz se quedó en planes, en maquetas, en un proyecto.

Y locales como Fantasy Club se cansaron de esperar y decidieron cerrar, pues la zona carece de atractivo, al ser un lugar solitario, sin movilidad ni actividad, con una oscuridad que solo beneficia a las trabajadoras sexuales que allí operan.

El Teatro Agua y Luz se encuentra en las inmediaciones de la llamada «Bolita del Mundo», un lugar se ha convertido en referente de la prostitución callejera de mujeres y travestidos.

Con ese local remodelado, con la zona saneada, es seguro que esa área del Centro de los Héroes alcanzaría otra dimensión.

Sin embargo el Agua y Luz sigue en un sueño eterno, sin agua y sin luz.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación