¿Qué Pasa?

Arte Nacional

Arte Nacional

Joseph Caceres

Orquestas sin músicos

Joseph Caceres
josephcaceres.net

De manera recurrente hemos visto cómo algunas orquestas de merengue han adoptado la modalidad de presentarse en actividades que se han anunciado como “bailes”, sólo con el cantante o líder trabajando con pistas (playback), sin el acompañamiento de sus músicos.


La excusa que han dado es que lo están haciendo “por la pandemia”.
¡Mentira del diablo!, como dicen los cristianos….No es por la pandemia, sino por economía, que sean claros.
Desde hace años algunas figuras del merengue hacen giras a Nueva York y solo viajan los cantantes con el frente del combo, y dejan aquí a sus músicos, pues de ese modo economizan los pasajes de avión, hotel, salario y dietas.


Claro, en Nueva York les esperan los músicos que se han quedado allí de manera ilegal, que les acompañan porque previamente ensayan y montan su repertorio. Este recurso es más pasable, porque por lo menos se hacen acompañar de músicos que están en la urbe.


El detalle está en que ahora lo están haciendo sin ningún músico acompañante, como hemos visto a Fernando Villalona en algunos clubes de aquí y del extranjero, por solo citar un ejemplo.


Aunque no todos, porque mientras Fernando estaba en Tiesto Café en Biscayne Boulevard, en Miami, solo, Milly tocaba en otro lugar con su orquesta, en tanto que El Torito hacía lo propio en otro sitio con sus músicos.
Pero cuando se ve a una figura de la dimensión de Fernando Villalona haciendo eso, se comprende entonces la magnitud de la crisis que arropa al género.


Algunos tratan de negarlo con el estribillo de que “el merengue no está en crisis”.
Otros, como Sergio Vargas, argumentan que el merengue no es el que está en crisis, sino sus intérpretes y los músicos.
Otra justificación chanfle es que los intérpretes urbanos se presentan con un dj usando pistas.


Una manera burda de pretender ir detrás de la música urbana, la cual se maneja con otros códigos muy particulares, olvidando el hecho de que el merengue se hizo para bailar. Que lo esencial, y por lo que la gente paga para ir a un baile, es el poder disfrutar de su música en vivo.


Si se desvirtúa el concepto de “orquesta” se le estaría dando la estocada final al género, que nadie se llame a engaño. Porque una orquesta sin músicos, es como un merengue sin letra: “No dice nada”.

El Nacional

El Nacional

La Voz de Todos