La época en que los cantantes demostraban sus condiciones a puragarganta y voz es cosa del pasado. Aquellos legendarios «crooners» con voz de barítono o tenor, que se escuchaban en los clubes, hasta sin micrófono, han quedado como la marca de una época en que la calidad era una condición esencial para llegarle al público y vender discos.
Hoy día los programas de computadora diseñados para los cantantes que poseen los estudios de grabación convierten a cualquier desafinado en un intérprete que en el disco se escucha como una estrella.El Auto Tune y el empleo en Pro-Tools, FL Studio y otros programas profesionales de audio, si bien es cierto constituyen herramientas de auxilio, que sirven para enmascarar errores y defectos en las grabaciones, permitiendo una afinación mucho más precisa, en muchos casos son aprovechados para crear de manera artificial artistas sin verdaderas condiciones para el canto. Son cantantes de estudio, incapaces de emitir una nota en vivo, que deigual modo se valen de recursos tecnológicos cuando tienen que actuar de frente al público. Hace «play-back», se doblan en las grabaciones, además de contar con recursos de secuenciación, que hoy día todo el mundo acepta como válidos, pero que en el fondo no es más que una expresión de la mentirita a que todos juegan en este tiempo donde la tecnología ha venido a sustituir los valores auténticos verdaderos. Tan adocenados estamos en esa tendencia impuesta por la modernidad, que la calidad no importa ahora, y asistimos asombrados a larepresentacion de una gran farsa donde hasta los más puristas y ortodoxos tienen que hacerse los «locos» con lo que está sucediendo, pues de lo contrario se les relega «al baúl de los clásicosdesfasados», que no comprenden el arte de este tiempo. La radio y la prensa, no ha podido sustraerse a la corriente, y es lo que explica el hecho de tantos productos desechables se encuentren expuestos en las góndolas de los supermercados del arte, como si fueran de primera calidad. «

