Como lobos sobre presa, estos vendedores informales se lanzan sobre los conductores en el momento en que la luz roja del semáforo les obliga a detenerse. Las ofertas incluyen accesorios para celulares, tarjetas de llamadas, frutas, periódicos y animales. Los dominicanos que iniciaron este tipo de actividad hoy están acompañados de haitianos.

