Actualidad

Así mataron seis héroes nacionales

Así mataron seis héroes nacionales

Medio siglo ha pasado de uno de los crímenes de Estado más vergonzantes, uno de los  asesinatos menos conocidos a pesar de la barbarie  de un fusilamiento contra seis hombres esposados  y amarrados  unas matas de coco junto al mar de seis hombres y de cuyos cuerpos nunca se ha sabido a donde fueron a dar.

Es un crimen del cual  se conocen  sus responsables una parte de ellos  ya fallecidos  y respecto del cual sólo una comunidad, la pequeña y marginada Nigua, mantiene espontáneamente en su recuerdo cada día del ano: Nigua.

El crimen, que clama por justicia pese a los 50 anos que han pasado, fue perpetrado a tiros  y a sangre fría entre  tragos de whisky escocés que tomaba Ramfis Trujillo con cada caida final de  Pedro Livio Cedeño, Salvador Estrella Sadhalá, Luis Manuel (Tunti) Cáceres Michel, Modesto Díaz Quezada, Roberto (Fifí)Pastoriza Neret y Huáscar Antonio Tejeda Pimentel.

Ayer, durante el acto,  el ingeniero Manuel Tomás Tejeda González, hijo del Héroe Nacional Huáscar Antonio Tejeda Pimentel, sorprendió a la concurrencia, presentando un relato histórico detallado de la forma en que fueron masacrados estos hombres, incluyendo nombres y apellidos de los responsables.

El relato detallado

A continuación, en versión resumida, su versión de los hechos: “El 18 de Noviembre de 1961 en la tarde, Olga Despradel  y María Alemán, , esposas de Pedro Livio Cedeño y Roberto Pastoriza respectivamente, alertadas por una nota que enviara el fiscal Fabio Rodríguez a la primera, se habían trasladado al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva a ver a sus esposos.  El grupo de los seis había sido traído desde la cárcel de La Victoria, con el pretexto de hacer un descenso al lugar donde había sido ajusticiado Trujillo, como parte del proceso penal que se les seguía.  Todo era parte del plan para asesinarlos ese día.

Olga y Blanca pudieron saludar a los héroes cuando los sacaban del Palacio de Justicia con las manos esposadas a la espalda, y los introducían en la guagua que finalmente los condujo a este lugar.  También pudieron observar un carro que siguió inmediatamente la guagua; en ese vehículo iban el entonces jefe de la Policía Nacional Marcos Jorge Moreno, y el entonces comandante de la cárcel de La Victoria Américo Dante Minervino, ambos vestidos de civil.  Éste último, en declaraciones que ofreciera tiempo después ante un Juzgado de Instrucción, explicó con lujo de detalles cómo habían ocurrido los hechos.  Dijo cómo, bajo las órdenes de Jorge Moreno y Tapia Sesé, el sub-jefe de la Policía, organizó el traslado de los Héroes desde la cárcel de la Victoria al Palacio de Justicia y posteriormente a la Hacienda María.”

Hora de  la Muerte

Al llegar al lugar, ya anocheciendo, Minervino relata que Jorge Moreno se desmontó del vehículo y le ordenó que lo colocara más adelante.  Pudo observar al Jefe de la Policía conversar con Ramfis Trujillo y un grupo de militares entre los cuales estaban el entonces mayor Disla Abreu, quien era su guardaespaldas, los coroneles Gilberto Sánchez Rubirosa (alias Pirulo) y Luis José León Estévez, quien era marido de Angelita Trujillo, hija del dictador; y el hermano de éste, José Alfonso León Estévez, y otros más”.  Según Minervino todos estaban armados de metralletas y pistolas.  Al llegar la guagua que transportaba a los héroes, donde además iban tres policías, un chofer y dos custodios, de apellidos Palma, Viñas y Vizcaíno; José Alfonso León Estévez se dirigió de inmediato a la misma y ordenó salir primero a Pedo Livio Cedeño, a quien condujo frente a Ramfis y los demás, los cuales de inmediato procedieron a dispararle.  Y de esa misma forma hicieron con los demás Héroes.  Todos fueron asesinados en un período que Minervino refiere como de unos veinticinco minutos, en el transcurso de los cuales llegó un vehículo del cual se desmontaron dos oficiales de la entonces Aviación Militar Dominicana,  a quienes él oyó que llamaban por los nombres de Careto y Collado.  Dice Minervino que vio cuando Disla Abreu y Jorge Moreno les ordenaron a Careto y Collado llevarse los cadáveres de los Héroes.

Hay gente viva

Dice e los principales participantes en aquella horrenda orgía de sangre, sobreviven Disla Abreu, y uno de los policías que estaban en la guagua que transportó a los Héroes.  Ramfis murió en un accidente automovilístico en 1969. Los hermanos León Estévez ambos se suicidaron. La perversidad de ese grupo de criminales ha hecho que nunca se haya podido saber con certeza el destino dado por ellos a los cadáveres de los Héroes asesinados aquí, y de prácticamente todos los Héroes del 30 de Mayo que murieron combatiendo o en los centros de tortura.

El crimen de Hacienda María,  sostiene el ingeniero es uno de los crímenes más vergonzosamente olvidados por los dominicanos.  Constituye  efectivamente una vergüenza que una sociedad no haya encontrado en cincuenta años la manera de no dejar impune el crimen de hombres que dieron sus vidas para que esa sociedad pudiera vivir en libertad.

Balaguer no lo impidió

 Resalta el ingeniero Tejada que el doctor Joaquín Balaguer, presidente en esos momentos, recibió ese mismo día en su despacho a una comisión de la Unión Cívica Nacional, la cual denunció ante éste el plan  de Ramfis, que ya se sabía, para matar a los Héroes y se hizo el sorprendido ante la denuncia, diciendo que eso era imposible

Fundaciónes y  Museo

Los directivos de las Fundaciones 30 de Mayo y Hermanos De la Maza y la directora del Museo Memorial de la Resistencia, arquitecta Luisa de Peña, invitaron al público joven a investigar sobre la historia de lucha del pueblo.

UN APUNTE

El acto y la misa

La estructura de concreto, pintada inmaculadamente de blanco y que ahora es Centro de Convenciones del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores, resultó pequeña para acoger a cientos de personas, especialmente estudiantes de las escuelas de Nigua, dirigentes de la Fundaciones 30 de Mayo y Hermanos De la Maza, familiares de los seis héroes, el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Daniel Balcácer, el Ministro de las Fuerzas Armadas, teniente general Joaquín  Féliz Pérez, supervivientes de diversas gestas (Mayobanex Vargas, Delio Gómez Ochoa, Claudio Caamaño), y que  incluyó una eucaristía impartida por el párroco de Nigua, el reverendo padre  José de Jesús Pérez y una delegación del Ayuntamiento de Nigua, con el alcalde Mélido Pérez. También estuvo la arquitecta Luisa de Pena, directora del Museo Memorial de la Resistencia.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación