Washington, (EFE).- Los siete astronautas del Atlantis» se despidieron hoy del telescopio orbital Hubble que, reacondicionado, continuará dando a la humanidad vistas asombrosas de las profundidades del Universo.
Después de una serie sin precedentes de cinco jornadas de labores extravehiculares a 563 kilómetros de la Tierra, los astronautas liberaron al Hubble a las 12.57 GMT, cuando el transbordador cumplía su órbita 119 sobre el Atlántico, aproximándose en la costa de África.
Unas dos horas antes el comandante del Atlantis, Scott Altman, maniobró la nave hacia la orientación correcta para la soltura del observatorio de 13 toneladas.
Luego se dio la orden para la apertura de la puerta del telescopio, que protege sus instrumentos extremadamente sensibles, a fin de permitir que la luz de las estrellas impresione sus lentes. Y tras esa operación, la especialista de misión Megan McArthur maniobró el brazo robótico del Atlántis dejando al telescopio por encima de la nave antes de soltarlo.
El telescopio, puesto en órbita hace 19 años, estuvo erguido en la bodega del Atlantis, el último transbordador que lo visita para reparaciones y mantenimiento, mientras los astronautas cambiaban baterías, limpiaban mecanismos e instalaban artefactos que mejorarán su capacidad de observación cósmica.
Esta misión ha sido tremendamente interesante, dijo el comandante del Atlantis, Scott Altam después de que el lunes se completaron las labores, con un costo de 220 millones de dólares, que incluyeron la colocación de nuevos instrumentos en el observatorio espacial.
Unos 45 minutos después de la liberación del Hubble, el transbordador empezó a alejarse del telescopio, camino de una órbita a aproximadamente 385 kilómetros de la Tierra adonde Altman y sus seis colegas retornarán el viernes.
Hoy fue la astronauta McArthur quien soltó al Hubble, pero fue su colega John Grunsfeld, en su tercer viaje hasta el telescopio, quien le dio la palmada de despedida en la última jornada de labores extravehiculares este lunes.
Felices travesías, le dijo Grunsfeld al Hubble, según muestra un vídeo grabado ayer. Es difícil no pensar en el Hubble como algo vivo, pero realmente yo lo siento como un amigo».

