A los 18 años Luguelín Santos tiene muchas virtudes como ser humano. Y desenvolcerse en las pistas de atletismo es sólo una de ellas.
A pesar de que a tan tierna edad ya es un atleta de corte mundialista por las dos medallas de oro que ganó en agosto pasado en los Juegos Olímpicos de la Juventud, los valores morales de Santos no son segundos de sus hazañas en las pistas.
Es un joven de grandes valores morales y espirituales, dijo Yrma Aquino Mejía, progenitora del campeón olímpico juvenil en la especialidad de los 400 metros planos, logro alcanzado en el 2010 durante la cita celebrada en Singapur.
La madre de Santos sostiene que otras de las virtudes del atleta son la humildad y la aplicación en los estudios.
Aquino Mejía habló sobre los valores de Luguelín en un acto donde la Federación Dominicana de Asociaciones de Atletismo (FDAA) reconoció al juvenil deportista por haber sido galardonado en febrero pasado como Atleta del Año, el más encumbrado premio que otorga cada año el Comité Olímpico Dominicano a los atletas nacionales.
Es un muchacho humilde, obediente, sano, con pasión hacia los estudios, le gusta investigar, es curioso y muy disciplinado en todo el sentido de la palabra. Tengo la firmeza de que seguirá aplicando los buenos valores que ha mostrado desde niño y que ha aprendido en nuestro humilde hogar. Espero que siga así y que no permita que la fama jamás cambie como el ser humano ejemplar que es, comentó Yrma.
Mejía recordó que cuando chico Luguelín le decía que quería sobresalir en la vida para el bien personal y de su familia. Yrma es madre de otros dos adolescentes, Juan Aroldis y Wander Santos, quienes han seguido los pasos de su hermano en la disciplina madre de los deportes. Aroldis, de 17 años, compite en 100 metros planos, y el menor, de 15, lo hace en 400 planos y con obstáculos.
Desde pequeño me decía que iba a ser un campeón mundial y lo ha logrado más rápido de lo que uno podía imaginarse, pero siempre le dije que se preparara académicamente y sea un profesional, para que fuera lo que yo quise ser, pero que no pude lograr por falta de oportunidades. Todavía lo motivo a mantenerse firme en los estudios, a que siga adelante y que por nada ni nadie manche su camino, que no deshonre a la familia ni al país, concluyó Yrma Aquino Mejía.
Ascenso meteórico
La dirigente Rosa Tiburcio, primera entrenadora de Luguelín, recuerda con beneplácito el meteórico avance que tuvo Santos desde el 2002 cuando inició su incursión en campo y pista.
El fue al estadio en 2002 con una prima (Sheila), se marchó y retornó antes de los Juegos Nacionales celebrados cuatro años después en la provincia. En ese momento le noté la aptitud y el deseo de superarse, nunca se agotaba y pedía que le pusiera ejercicios extras, dijo Tiburcio.
Lo califica un muchacho cariñoso, respetuoso, aplicado, pero que por momentos es inmanejable e influenciable. Dijo que cuando llegó a sus manos competía en 800 y mil metros y que luego corría 800 y 400.
En número
45
Segundos es la marca que aspira hacer Luguelín Santos, en el presente año, de acuerdo al atleta.
Un apunte
Entrenará
Puerto Rico
El joven atleta, entrenado por José Ludwig Rubio, se radicará en Puerto Rico junto a su entrenador. Terminará el bachillerato en la isla y luego entrenará y estudiará ingeniería en la Universidad Interamericana, de San Germán.

