La presentación arrancó con el popular grito de guerra de los bebedores dominicanos: “¡Hoy se bebeee!”, popularizada por el bachatero Anthony Santos, desatando la euforia en el estadio y en redes sociales.
El repertorio abrió con ritmo de dembow gracias a Titi me preguntó, uno de los temas más coreados del artista, reforzando la conexión cultural con el Caribe.
A lo largo del show, el cantante puertorriqueño envió saludos explícitos a sus “hermanos de República Dominicana”, reafirmando el vínculo que mantiene con el país.
El guiño final llegó al cierre de la actuación, cuando Bad Bunny mencionó a República Dominicana en un repaso por países latinoamericanos, mientras la bandera tricolor ondeaba junto a las de otras naciones, sellando un momento de orgullo para la diáspora dominicana.
La secuencia fue rápidamente celebrada en plataformas digitales, donde usuarios dominicanos destacaron el reconocimiento en uno de los escenarios mediáticos más importantes del mundo, convirtiendo el momento en tendencia y generando miles de reacciones.
Con estos gestos, Bad Bunny volvió a demostrar cómo la música urbana funciona como un puente cultural en la región.

