El presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Daniel Balcácer, negó este viernes que Juan Pablo Duarte y sus compañeros de lucha por la independencia nacional fueran excomulgados por la Iglesia Católica Dominicana.
Afirma que la Carta Pastoral emitida por el arzobispo Portes, el 24 de julio de 1844, y no 28 de julio como se ha divulgado, no figuran ni el nombre de Duarte ni el de ninguno de sus compañeros de lucha.
A continuación, el texto completo de las declaraciones de Balcácer.
El Nacional, en su edición correspondiente al miércoles 6 del mes en curso, trae el siguiente titular en primera plana: Excomunión de Duarte ensombrece bicentenario. Data del 28 de julio de 1844 y la promovió el arzobispo Portes.
En la página 6 aparece una reseña, firmada por la periodista Pilar Moreno, en la que se hace eco de una versión según la cual Juan Pablo Duartehabría sido excomulgado en 1844 por la Iglesia Católica dominicana.
Ante la información precedente se imponen dos aclaraciones: la primera es que la fecha correcta de la Carta Pastoral es 24 de julio de 1844, y no 28 de julio como se ha divulgado; y la segunda es que Juan Pablo Duarte, el ilustre Fundador de la República, nunca fue excomulgado por la iglesia católica dominicana. Sin embargo, para sostener semejante conseja se ha recurrido a la Carta Pastoral que el 24 de julio de 1844 suscribiera el entonces Vicario General de la Isla de Santo Domingo, Tomás de Portes e Infante, anunciando la independencia nacional.
A pesar de que en la referida Carta Pastoral concretamente se advertíacon la posibilidad de ser excomulgados a quienes no obedecieran los mandatos y órdenes tanto del General de División y Jefe Supremo, Santana, como los de la Junta Gubernativa (os conminamos con excomulgación mayor a cualquiera clase de persona que se mezclase en trastornar las disposiciones de nuestro sabio gobierno), los que enarbolan la tesis de una supuesta excomunión de Duarte soslayan la circunstancia de quea lo largo del texto suscrito por monseñor Portes no figuran ni el nombre de Duarte ni el de ninguno de sus compañeros de lucha.
Al parecer, los abanderados de que Duarte fue excomulgado no están familiriazados con el procedimiento establecido por la Iglesia Católica para excomulgar a una persona. De acuerdo con un entendido en la materia, lo primero es que la excomunión no se hace mediante una Carta Pastoral, sino que es menester un documento o carta dirigido específicamente a la persona que será objeto de la excomunión, indicando, además, las causas que justifican semejante dictamen. Una vez enterada la persona afectada con la excomunión, la comunicación habrá de ser leída en el púlpito de los centros religiosos para que sea de conocimiento de la comunidad católica.
Para comprender el sentido de la Carta Pastoral del 24 de julio de 1844, firmada por el entonces Vicario General Tomás de Portes e Infante (quien todavía no era Arzobispo de Santo Domingo), cuyo contenido es más histórico y político que canónico,hay que remontarse a la coyuntura política del momento. Apenas hacía días que el general Santana había depuesto, mediante una asonada militar,a la Junta Central Gubernativa, bajo el control de los trinitarios y que desde el 9 de junio de 1844 presidía Francisco del Rosario Sánchez.
Los papeles, pues, se habían invertido y quienes estaban siendo perseguidos (luegode apresados yacusados nada menos que de traidores a la Patria) eran los propios trinitarios encabezados por Duarte. Como se sabe, al cabo de dos meseslos fundadores de la República fueron deportados del país a perpetuidad.
El Vicario General, Portes e Infante, el mismo que el 15 de marzo de ese año recibió a Duarte en el puerto de Santo Domingo saludándolo con ¡Salve, al Padre de la Patria!, se distanció de éste y cerró filas con Santana y los afrancesados a raíz del enfrentamiento entre trinitarios y conservadores que tuvo lugar en el curso de una reunión de la Junta Central Gubernativa, el 26 de mayo de 1844.
Durante esa célebre sesión, tanto Tomás Bobadilla como Tomás de Portes e Infante se pronunciaron en favor del protectorado francés, retomando así los términos de la proditoria Resolución del 8 de marzo.
Duarte y y los trinitarios se opusieron firmemente a dichas pretensiones, impidiendo con su férrea posición nacionalista que dicha moción fuera aprobada. Desde ese momento, las contradicciones entre nacionalistas y conservadores devinieron irreconciliables, circunstancia que explica el contenido político conservador de la Carta Pastoral del 24 de julio de 1844.
En razón de que según Vetilio Alfau Duránla historia, la que no desnaturaliza ni desfigura los hechos, apoyada en documentos fehacientes de la mayor fuerza probante, solo tiene como propósito el establecimiento de la verdad, me permito invitar a quienes propalan la tesis de la supuesta excomunión de Duarte en 1844que demuestren públicamente en qué documento eclesiástico se encuentra tan severo dictamen, porque si es fundamentándose en la Carta Pastoral del 24 de julio de 1844, firmada por el Vicario General Tomás de Portes e Infante, ya sabemos que en dicho texto ni tácita ni expresamenteaparecen mencionados los nombres de Juan Pablo Duarte ni de ninguno de los gloriosos trinitarios.

