Sao Paulo. EFE . La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha declarado que el Gobierno tiene la obligación de construir el tren de alta velocidad que unirá las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro, después de que este mes fracasara la subasta pública del proyecto, informó hoy la prensa del país.
La jefa del Estado señaló que el fracaso de la primera licitación se debió a la gran diferencia de precios entre las propuestas de las empresas y la cifra proyectada por el Ejecutivo, en un encuentro celebrado anoche con varios periódicos brasileños en el Palacio de Planalto, sede del Gobierno.

