Hay dos clases de cometas: los de largo período y los de corto periodo. Los de largo periodo son aquellos cometas que tardan en volverse a ver más de 200 años. Los de corto periodo se refieren a tiempos inferiores. El sistema solar cuenta con muchos cometas, más de 50 billones, aunque los registros sólo mencionan a 4,965 en el curso de la historia. (Qué chin). La palabra Cometa significa Cabellera, dada su larga cola que alcanza los millones de kilómetros.
Los cometas han servido para crear cultura. Se estima que en el hombre cavernario veía en los cometas el nacimiento de sus dioses, desatando todo un sistema de creencias que a la postre derivarían en el cúmulo de religiones que existen actualmente.
Incapaces de entender lo qué significaban, los humanos prehistóricos pensaban que los cometas eran mensajeros de alguna deidad o portadores de calamidades. Una vigorosa creencia que se mantuvo viva en tiempos históricos por más de 1200 años.
El sistema solar tiene 3 grandes anillos de objetos asteroidales. El primero, lo hemos dicho antes, es el cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter, el segundo, más denso que el anterior, es el cinturón de Kuiper más allá de la órbita de Neptuno y el tercero la nube de Oort, que se ubica en la frontera misma del sistema solar. el último reducto gravitacional del Sol.
Estos cúmulos han arrojado asteroides y cometas hacia la Tierra en el curso de toda su historia. Los tránsitos locales de ciertas estrellas perturbarían las órbitas de los cometas, haciendo que muchos se disparen hacia lo interior del sistema, lo cual explicaría el ciclo de extinciones que la Tierra ha sufrido regularmente.
Tan cobarde disparo a quemarropa ha sucedido centenares de veces en la historia del sistema, pero como nuestro mundo tiene un chaleco antibalas permanente (nuestra preciada pero muy contaminada atmósfera), ese maravilloso escudo natural nos ha salvado incontables veces de la ruina. Digamos que la Tierra es una María Magdalena muchas veces sufriendo de lapidación cósmica. Como el espacio profundo no tiene la culpa de nada, puede darse el lujo de arrojar la primera y un millón de piedras más sobre nuestro planeta. Tantas como se le antoje. Después de todo, bajito hay, como dijimos, 50 billones de cometas. (Y los asteroides muchas veces son cometas apagados, terriblemente oscuros lo cual dificulta localizarlos).
En fin, repito, si pudiéramos ver el Sistema Solar desde una distancia privilegiada, con una perspectiva de 10 años-luz de distancia descubriríamos sus triple sistema de anillos, una verdadera belleza sideral.

