Todos se preguntan: ¿Se acabará el mundo dentro de 15 meses? Para comenzar, la fecha del 21 de diciembre del 2012 no es confiable, fue interpretada a partir de una estela en Copan que señala una secuencia de fechas.
Copán fue una esplendorosa ciudad del siglo 8 de nuestra era, centro gubernamental y ceremonial de la antigua civilización Maya.
Cada 20 años se erigía una estela en Copan, lo cual explica que hayan encontrado tantas, y las interpretaciones sean igualmente muchas.
El arqueólogo de talla mundial, John Major Jenkins, que escapa de la paranoia apocalíptica del 2012, se pregunta ¿Si el final del 13º Baktun era tan importante para los mayas, entonces por qué hay tan poca declaración grabada, involucrando lo que pensaban acerca de esto?
En modo similar, de todas las fechas de sus eventos importantes conservadas en el registro arqueológico, ¿por qué hay solamente una o dos que podrían traducirse como referencia directa a la fecha final del 2012? Esa falta de interés de las autoridades mayas sencillamente no cuadra.
Ahora pregúntese: ¿si los mayas supuestamente habrían sido capaces de vislumbrar el fin del mundo con tantos milenios de anticipación, entonces cómo fueron tan miopes e incapaces de no anticipar la llegada de sus propios verdugos, los europeos de la Conquista, en el 1492, ni siquiera un año antes del 1492? Tampoco cuadra, ¿verdad?
No existe referencia alguna respecto de la correlación de ese año con nuestro calendario. Existen varias teorías que tratan de corresponder la cuenta maya con nuestro almanaque y todas son distintas, así que el 2012 puede ser cualquier otro año.
La referencia que algunos toman es el actual calendario Quiché, el cual difícilmente corresponde al calendario sagrado maya, privilegio reservado sólo para los más adelantados.
Los estudiosos deducen que el período de 13-baktun comenzó el 12 de agosto de 3114 A.C. y acabará en el 21 de diciembre de 2012 DC., pero son fechas que están todavía en discusión.
Y aun cuando estuvieran correctas, una cuenta termina e inicia otra, siempre, porque el modelo es circular, léase, cíclico, porque eso era lo importante para los mayas, la proclamación de un cambio de ciclo y ya, no os dejeís confundir.
Insistencia: los mayas concebían su universo en ciclos, y el 2012 será el término de uno de ellos, pero nunca el fin de los tiempos.
Ellos sabían que el sistema solar, efectivamente hará su tránsito al otro hemisferio de la Vía Láctea, porque así como nuestro planeta tiene dos hemisferios, nuestra galaxia también tiene su par, pero ya, eso es todo, una estructura natural, de modo que pasaremos al otro hemisferio de nuestra galaxia y sólo eso. Punto.
El Calendario Maya que algunos auto-proclamados New age, contactados y aspirantes a profetas usan para medir largos ciclos de tiempo, indican una cosa cierta: que el 2012 marca el cierre del Año Galáctico, ya que a la Vía Láctea le toma 225 millones de años de la Tierra hacer una rotación completa en el cielo.
Hasta allí está bien, lo malo es cuando ellos lo sazonan con mucho catastrofismo en base a la receta secreta de las 7 profecías.
Digamos que la cultura terminista del fin de la humanidad se está aprovechando de la plataforma desinformativa creada por ella misma, para estructurar una visión inspirada en el libro del Apocalipsis de San Juan, que por supuesto nada tiene que ver con la visión de los mayas sobre el desarrollo del tiempo.
Hay un afán fanático y comercial detrás de todo este esfuerzo, ni duda cabe: 30 millones de libros vendidos del 2009 al 2011 respecto a las 7 profecías mayas relativas al 2012, nos puede dar una idea por donde van los tiros.
Las mentiras
El Popol Vu y el Chilam Balam son los libros sagrados de los mayas. Quienes hemos leído estos documentos de viva fuente sentenciamos lo siguiente: no existe profecía alguna en el Popol Vu o en el Chilam Balam que hable de rayos intergalácticos o rayos sincronizadores provenientes del centro de la galaxia.
No se habla nada de la era divina de la bondad espiritual suprema, que nos elevará a la categoría de ángeles ni nada de eso.
Hay que ser una persona muy manipulable para hacer esas concesiones absurdas en nuestro entendimiento. Los textos mayas no tienen ninguna profecía que diga nada.
Tampoco hablan de explosiones solares, ni de planetas que chocarán con la Tierra. ¿Por qué nunca ponen los textos como citas literales de las fuentes? Porque son interpretaciones personales y como la Internet lo aguata todo, el recurso se ha convertido en el perfecto lugar donde conviven como dos vecinos muy afables: la información veraz y la chatarra más aviesa.
Fenómenos astronómicos que ni siquiera imaginaron los mayas.
La alineación planetaria del 2012 nunca interesaría a los mayas. Aunque se piense lo contrario, sabían de los eclipses y de otros fenómenos astrales, pero el hecho astronómico los tenía sin cuidado si no correspondía con un evento cíclico, ellos medían efectos temporales en la naturaleza en base a su concepto sagrado de los ciclos.
Los mayas no eran astrólogos, ni pensaban que los astros o constelaciones influían en la humanidad o las personas.
