México. EFE. El presidente de México, Felipe Calderón, condenó hoy el asesinato de Marco Antonio Leal García, alcalde delmunicipio de Hidalgo, en el norteño estado de Tamaulipas, «donde resultó herida su hija».
La oficina de la Presidencia indicó en un comunicado que el mandatario expresó sus condolencias y su solidaridad a la familia del regidor por «esta trágica pérdida».
Calderón calificó de «cobarde crimen» este asesinato y repudió los acontecimientos violentos recientes con la matanza de 72 inmigrantes centroamericanos y suramericanos, presuntamente a manos del cártel de Los Zetas.
El gobernante mexicano señaló que estos acontecimientos «refuerzan el compromiso de continuar combatiendo con todos los recursos del Estado mexicano a las bandas criminales que buscan atemorizar a las familias tamaulipecas».
Añadió que el Gobierno seguirá trabajando por la seguridad de los ciudadanos y su indeclinable determinación de luchar contra el principal enemigo de todos los mexicanos: el crimen organizado.
Por su parte, la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas informó de que el alcalde de Hidalgo, Marco Antonio Leal, fue asesinado esta tarde alrededor de las 16:30 hora local (21:30 GMT) cuando viajaba acompañado por su hija María Esther Leal Valdez, de 10 años.
La fiscalía estatal precisó que los hechos ocurrieron cuando Leal circulaba en su camioneta hacia la comunidad del Tomaseño a unos 800 metros de una carretera.
La Fiscalía precisó que el alcalde murió en el lugar del atentado mientras que su hija recibió lesiones que no ponen en peligro su vida.
El gobierno de Tamaulipas había informado en un comunicado sobre la reunión que sostuvieron el gobernador del Estado, Eugenio Hernández y el electo, Egidio Torre Cantú, con los alcaldes priístas en funciones, en donde había participado Leal García.
El alcalde de Hidalgo, de 40 años y con domicilio en El Tomaseño, terminaba su periodo como presidente municipal.
En las últimas 48 horas, el estado mexicano de Tamaulipas ha sido escenarios de ataques en los municipios de Ciudad Victoria, Reynosa y Tampico, que ha dejado al menos 21 heridos, con la explosión de dos coches bomba, tres granadas y otro artefacto explosivo, respectivamente.
Explosiones
NUEVO LAREDO, México. AP. El gobierno federal prometió el domingo reforzar la seguridad tras el estallido de varios artefactos en la ciudad fronteriza de Reynosa, al tiempo que continuaban las labores para identificar a 72 inmigrantes masacrados la semana pasada.
La Secretaría de Gobernación condenó enérgicamente las explosiones en Reynosa, pero no confirmó las versiones de la prensa local según las cuales los estallidos fueron ocasionados por tres granadas de mano y dejaron 12 heridos.
Esta ciudad del estado de Tamaulipas se ubica casi frente a McAllen, Texas, en la frontera entre ambos países. La secretaría sí confirmó que hubo víctimas y ofreció brindarles asistencia.
Las autoridades de Reynosa dijeron en su espacio de Twitter que un dispositivo explosivo fue activado el sábado en el centro de la ciudad, cerca del bar La Quebradita, y recomendó a los residentes que se mantengan alejados de la zona. El suceso no interrumpió el tráfico en la frontera.
Medios de comunicación locales reportaron que nueve de los heridos estaban graves, pero la ciudad no pudo confirmar ese reporte. El área ha sido escenario de sangrientos enfrentamientos entre el cártel del Golfo y los Zetas, el grupo delictivo al que se ha responsabilizado de la masacre de inmigrantes la semana pasada cerca de San Fernando, un poblado al sureste de Reynosa, a un costado del Golfo de México.
Los centroamericanos y sudamericanos fueron asesinados debido a que rehusaron trabajar para los Zetas, según las autoridades mexicanas. Las organizaciones narcotraficantes han ampliado sus actividades al tráfico de personas para extorsionarlas y reclutar a integrantes.
Treinta y cinco víctimas ya habían sido identificadas el domingo: 16 hondureños, 13 salvadoreños, cinco guatemaltecos y un brasileño. Los documentos de otro brasileño fueron encontrados en el lugar donde se cometió la matanza colectiva, pero su cadáver no ha sido identificado.
El único superviviente, un ecuatoriano, escapó e informó de la matanza a soldados mexicanos. La Secretaría de Relaciones Exteriores dijo el domingo que diplomáticos de Brasil, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Honduras países de donde provenían los migrantes muertos habían viajado a Tamaulipas con el fin de escuchar de primera mano los reportes sobre los esfuerzos para identificar a las víctimas.
Varios de los muertos fueron identificados porque portaban documentos, pero es mucho más difícil averiguar los nombres de los cadáveres que no los traen. Guatemala ofreció enviar un avión para recoger los cuerpos identificados hasta ahora como guatemaltecos.
Lo combatirá
El presidente Felipe Calderón garantizó que el gobierno continuará enfrentando con todos los recursos que el Estado pone a su alcance, las atrocidades cometidas por bandas ligadas la tráfico de drogas en México.
Las muertes atribuidas a criminales ligados al narco se cuentan por decenas todos los días, lo que ha situado a México como el país más violento de la regigión.

