Queremos, de entrada, pedir excusas a los amigos lectores, ya que en esta ocasión no hablaré de velocidad ni de dos ni cuatro ruedas- aunque sí tocaré un tema que tiene que ver con la velocidad humana y que creo cae muy bien en este espacio y por la importancia que conlleva la misma columna como es el caso de Félix Sánchez.
Sánchez, podríamos decirlo así, logró la posición de polo con 49.24 y hizo la vuelta más rápida, como decimos en la velocidad, con 47.63 para ganar el oro en los 400 metros con vallas. Si nos ponemos a analizar y mientras muchos cuestionaban y querían saber cuantas medallas ganaría el país en los Juegos Olímpicos de Londres, Félix Sánchez pasaba desapercibido en su régimen de entrenamientos con miras a esta importante cita y en busca de convertirse en héroe nacional.
Aunque muchos entre ellos los miembros del Comité Olímpico Dominicano- consideraban que había posibilidades de obtener algunas medallas, no es menos cierto que no pensaron que la única dorada en esta ocasión segunda en su carrera- sería alcanzada por el Supermán Sánchez, para cazarse con la gloria y poner en alto el nombre del país y se pudiera escuchar el canto patrio en Inglaterra.
Pero si trascendental e importante fue esta presea dorada para nuestra nación, la emotividad que le dio su protagonista fue aún mayor, cosa que obligó por las lágrimas que no pudo contener y siempre estuvo presente en el rostro de Félix Sánchez luego de cruzar la meta- obligó a que los miles de asistentes, incluyendo a la realeza británica, se pusieran de pies en reverencia solemne y respeto a la hazaña lograda. Además, a la motivación del veterano corredor de los 400 metros con vallas y ex doble campeón mundial que fue en recordación a la abuela que lo crió Lilian Peña, la cual ocurrió durante la celebración de las Olimpiadas de Beiging en el 2008.
Nuestro país ya posee en su historia olímpica 6 medallas, tres de oro, dos plata y un bronce cuyos protagonistas han sido (Félix Sánchez 2004 y 2012 oro), (Felix Díaz 2008 oro), (Gabriel Mercedes 2008 plata), (Luguelín Santos 2012, plata) y (Pedro Julio Nolasco 1984 bronce). Coincidencias: todos estos hechos han sido logrados en un mes de agosto.
Sin lugar a equivocarse que Félix Sánchez ha demostrado, como el slogan de los inmigrantes de los Estados Unidos: ¡Sí se puede!. También que la edad no es un obstáculo para alcanzar las metas que usted se propone y un buen mensaje no sólo a los maduros, sino, para la misma juventud.
Hay que recordar las vicisitudes que ha debido enfrentar Félix Sánchez desde que que que tuvo algunas caídas y luego de varias derrotas muchos pensaron que había llegado su final. Pero, todo lo contrario, en vez de desfallecer, estos tropiezos sólo sirvieron para darle mayor impulso en su lucha para regresar a la gloria y estar en una élite de cuatro atletas que han ganado un oro con cierta edad (Glen Davis, Edwin Moses y Angelo Taylor).
Fueron muchos los que criticaron el que se le bautizara con el nombre de Félix Sánchez al Estadio Olímpico del Juan Pablo Duarte, sin embargo, hoy tienen que taparse la boca y reconocer la grandeza de nuestro Félix Sánchez a pesar de sus 35 años.
Lamentable no es caer, sino, no levantarse.
Hasta la próxima. si Dios lo permite. Recuerden: protejan los bosques y cuiden los ríos.

