Se experimenta una era de rápidos cambios y transformaciones caracterizadas por avances tecnológicos y sociales, la globalización significa que los negocios presenten desafíos sin precedentes para las empresas, lo que les exige estar en un proceso de educación continua, cambios, conocimientos y habilidades.
¿Podremos vivir una vida equilibrada y gratificante?
Nos ha tocado vivir una época cuya falta de humanidad pasa a formar parte de una rutina destemplada. Basta revisar los periódicos, poner la televisión o escuchar la radio, para preguntarse a donde vamos: guerras en nombre de la religión, genocidios, atentados terroristas, pena de muerte, niños esclavos, niños soldados, niños violados, economía en deterioro, mujeres que mueren a manos de los que prometieron amarlas, sexo en descomposición, corrupción, abuso de poder, un permanente quítate tú, para ponerme yo….
El panorama de este drama no es ex clusivo del tiempo actual; el horror ha existido siempre, pero ¿Preferimos la queja en vez del esfuerzo del cambio?; Tan poco, nadie cambia de un día para otro.
Un proyecto de cambio supone algo más que una reflexión, exige compromiso. Y como dijera un pensador: La meta es partir, siempre estaremos en cambio, porque si no, el cambio nos cambia. Hay un rincón dentro del universo del individuo que mira más allá de lo cotidiano.

