El profesor Juan Bosch fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, en la contienda electoral del 20 de diciembre de 1962, la cual ganó con un astronómico 59 por ciento. Bosch gozaba ya de reputación intelectual y era conocido por sus luchas en contra de la tiranía trujillista y las defensas de las causas democráticas en América Latina.
Juan Bosch encabezó nuevamente la boleta perredeísta en 1966. Aunque el país estaba ocupado por tropas norteamericanas, para impedir el ascenso al poder de las fuerzas progresistas, el partido blanco obtuvo un 39 por ciento.
Producto del terror político, durante los doce años de Joaquín Balaguer, el PRD se abstuvo de participar en los certámenes de 1970 y 1974. En 1978, con Antonio Guzmán, el PRD alcanzó un 52% en un traumático proceso, donde muchos piensan que el porcentaje fue mayor. Guzmán estuvo al lado de los constitucionalistas en 1965, fue candidato a la Vicepresidencia en 1966 y candidato presidencial por el Acuerdo de Santiago.
En 1982 el partido blanco retiene el poder político. El doctor Salvador Jorge Blanco sacó un 47 por ciento. Jorge Blanco, destacado jurista de Santiago, era defensor de los derechos humanos y jugó un rol importante en la contienda bélica de abril.
Jacobo Majluta Azar fue el candidato del PRD en 1986, obteniendo un 39% de los sufragios. Majluta era un político populista, fue secretario de Finanzas en el gobierno de Bosch y vicepresidente en 1978.
El doctor José Francisco Peña Gómez encabezó la boleta del PRD en 1990, recibiendo un 24%, a pesar de que la rivalidad se concentró en Balaguer y Bosch. El liderazgo de Peña era fuerte, auténtico representante de la izquierda democrática, venía de la Revolución de Abril y de las luchas por las causas democráticas.
Peña volvió a encabezar la boleta electoral del PRD en 1994, la cual ganó, pero fue objeto de un monstruoso fraude y la Junta Central Electoral, controlada por García Lizardo y Matos Berrido, finalmente le otorgó un 42% y Balaguer se quedó en el poder dos años más.
El líder perredeísta repite como candidato presidencial en 1996. Aunque obtiene el 46% no alcanza la Presidencia, porque la nueva Constitución requiere mayoría absoluta y acude a una segunda ronda, en la que saca un 49% y la historia se conoce.
Cuatro años más tarde -y Peña Gómez ausente- el PRD triunfa con Hipólito Mejía a la cabeza, quien recibe el 49.87% de los votos. Mejía fue ministro de Agricultura del gobierno de Don Antonio, compañero de boleta de Peña Gómez en 1990 y un populista y carismático político. Intentó reelegirse en el 2004, pero apenas alcanzó un 33% de los votos.
Al pasar balance de las elecciones en que ha participado el PRD, de 1962 al 2004, hay un porcentaje promedio obtenido del 43.4%; Todos sus candidatos han tenido historial político y, exceptuando a Peña Gómez, ninguno ha necesitado ser presidente del partido al momento de ostentar la candidatura presidencial de la República.

