Opinión

Cápsulas

Cápsulas

El “presidente” afgano Karzai, que llegó al poder gracias a la intervención militar extranjera y a un fraude colosal en unas “elecciones” que él mismo dirigió, acaba de repetir la historia: Otro fraude. Perro huevero aunque le quemen el hocico.

Y ahora, cuando la guerra en Afganistán está perdida, como se perdió la de Irak para el mundo occidental, se necesitan unas elecciones libres y democráticas, que serían utilizadas para darle caramelo a los afganos y vender al mundo la “democracia afgana”, el perverso Karzai repite el fraude.

Un fraude tan descarado, grosero y nauseabundo que el propio gobierno de los Estados Unidos, la propia Unión Europea, la ONU, la Unión Africana, etcétera, condenaron el robo electoral y exigieron al “presidente” fraudulento que organizara una “segunda vuelta”.

El fraude que hizo el fantoche y farsante Karzai era para “ganar en la primera vuelta, pero fue demasiado obvio ya que quien ganó en la primera vuelta fue la oposición.

El bandido de Karzai se echó él mismo un “58%”, cuando las investigaciones internacionales demostraron que no llegó ni al 30%, mientras su adversario, Ahmid, era el que tenía más del 50%. Algo increíble (¿) monstruoso, torpe, criminal y descarado.

Entonces, la comunidad mundial exigió que se anulara el “triunfo” de Karzai, y que una segunda vuelta sirviera como “definitoria” del “proceso electoral afgano.

El afán de celebrar elecciones creíbles y “limpias” en Afganistán obedece a que Estados Unidos y sus aliados necesitan una base política afgana, un apoyo moral en términos electorales y un respaldo institucional para respaldar la guerra y su incremento, que de nada servirán contra la maldad talibana.

Porque hacer la guerra respaldando a un títere ilegítimo no sería lo más conveniente en términos políticos y con miras a aumentar las hostilidades.

Ahora bien, una segunda vuelta (¿) con un tipo que ya hizo fraude en la primera vuelta y lo que debería es estar preso, no tiene ni garantía ni legitimidad. Porque… va a hacer lo mismo. No hubo segunda vuelta “ganó” con el primer fraude.

Mientras tanto, es bueno que ustedes sepan que este Karzai y su familia son gente clave en el tráfico de opio, que Afganistán y su “democracia” producen el 92% del que se consume en el mundo, con beneficial anual de 65 mil millones de dólares. Sería segundo fraude, no segunda.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación