Notas de historia
Señor director:
Cierto escribiente, (Hoy 14/05/2011) con ínfulas huecas, revolteó más de un siglo para recordar la frase humorista de un presidente de la República de Cuba: El tiburón se baña pero salpica
Frase con que respondió a unos periodistas porque distribuía los cargos públicos entre allegados, aunque no precisamente por mal uso de los bienes públicos. ¿Quién no?
Pero, a ese escribiente le da por identificarla con la Cuba de antes de Fidel. Aunque Fidel se refería a la Cuba de Batista, de Grau y de Prío pero no tan lejos atrás en el tiempo, (1908-1913). Además, las diatribas de Fidel contra la sociedad anterior se desvanecieron tras las brumas de los años 60.
Lo injurioso e intolerable es que el escribiente, se atreve, sin necesidad, a llamar león afeitado al Presidente de Cuba. Veamos quien fue este león afeitado.
A los 17 años, abandonó la rica hacienda familiar de Sancti-Spiritus al unísono con dos cuñados de su socio ganadero, don Juan Dorta Alonso, mi abuelo. Sus cuñados, mis tíos abuelos, el médico Matías Duque Perdomo, 19, que llegó a ascender a coronel médico del Estado Mayor de Máximo Gómez, y el estudiante Antonio Duque Perdomo, 18, quien se destacó como comandante negociador en la toma de Arroyo Blanco, le pegaron fuego a la caña y al Ingenio de su padre para seguir la consigna de Máximo Gómez de Tierra arrasada.
El expresidente aludido por el escribiente fue designado por Máximo Gómez coronel, y, después, general del Ejército Libertador y jefe militar de la Provincia Santa Clara, la estratégica Provincia Central de Cuba.
En La Paz, fundó junto a Gómez y otros patriotas el Partido Liberal y abogó por el derecho al voto de la mujer, la libertad sindical y la autonomía de la Universidad de La Habana, entre otras consignas liberales. Electo en 1908 presidente, promulgó la ley que prohibia el pago con vales, ajustó el horario de los comercios en manos españolas y creó por toda Cuba las granjas-escuelas.
Además, con valentía, se enfrentó al presidente Taft, quien tuvo que revocar la orden de desembarcar en Cuba a los marines para defender vidas y haciendas de los ciudadanos de USA. Y, pudiendo, declinó su reeleccion.
Se pretendió, por un hoyito en la pared, otear la historia.
Llamamos intelectuales a muchos a quienes no nos atrevemos a llamar inteligentes Jose Maria Peman, (1897-1981).
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

