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Señor director:
En una carta anterior al director de este vespertino, Radhamés Gómez Pepín, reclamé de la Dirección General de Defensa del Consumidor (Proconsumidor), que dignamente dirige nuestra colega Altagracia Paulino, que emprendiera acciones en defensa de los clientes de las empresas distribuidoras de electricidad: Edenorte, Edesur y Edeeste, propiedad del Estado.
¿En qué basaba los reclamos?, en que los clientes de esas empresas sufran no sólo el castigo de largas horas de apagones en la mayoría de los circuitos en todo el país, sino otros efectos colaterales: el daño de efectos electrodomésticos a causa de los prendiones y, en ocasiones otros daños a la propiedad y las lamentables pérdidas de vidas humanas y daños físicos a las personas a causa de los elevados voltajes.
Y hacía y hago estos reclamos porque entiendo que ante el incumpliendo de la Ley General de Electricidad por parte por el Estado y de las empresas distribuidoras del fluido eléctrico los usuarios debemos tener quien nos defienda, sin importar su vinculación con el mismo Estado, con el Gobierno, porque entiendo que ese organismo cumple una función social dada mediante ley por el Congreso Nacional.
Loable ha sido la defensa de Proconsumidor a los clientes de los bancos con respecto a las tarjetas de crédito y el cobro de intereses por las operaciones financieras; en obligar a las envasadoras de gas licuado a vender el combustible justo a los consumidores; de que las gasolineras mantengan ajustados sus medidores para la venta adecuada de gasolina, gasoil y gas kerosene y de que los comerciantes no vendan productos vencidos y en mal estado.
También saludamos que Proconsumidor salga en defensa de los padres y tutores contra las alzas en las tarifas mensuales de los colegios, que del todo sabido son medidas que casi anualmente adoptan los propietarios de los centros de enseñanza privados, sin que las autoridades frenen a esa práctica abusiva.
Para cada caso existen leyes adjetivas, especializadas, y pese a esto Proconsumidor ha tomado parte y ha hecho suyos los reclamos de la población y de los afectados.
No ha ocurrido igual en el caso de los usuarios de los servicios de electricidad y los abusos que cometen las Edes, ahora de propiedad estatal.
Atentamente,
Rafael Tomás Jaime
Periodista

