La jornada de lectura
Señor director,
La hazaña lograda por cinco jóvenes de la provincia Valverde al romper el récord mundial Guinness de lectura continua en manos, hasta el pasado domingo, de seis damas del Miami Dade Collage (Estados Unidos), es un hecho que debe llenar de orgullo no solo a los maeños y nativos de la provincia, sino a todo el país.
Por eso, debemos apoyar, incondicionalmente, la iniciativa de la joven diputada del municipio de Esperanza, provincia Valverde, Ángela Pozo, quien sometió un proyecto de ley al Congreso para que el 20 de julio de cada año, sea declarado Día Nacional de la Lectura en reconocimiento al logro de estos jóvenes.
El esfuerzo de los estudiantes Martha Esther Madera, de Esperanza, Cristian Rodríguez, Randolfo Ariosto Jiménez y Carlos José Reyes, de Mao, y José Manuel Grullón (de Laguna Salada, constituye un bálsamo de fe y esperanza en momentos en que la juventud es víctima de las drogas y otros males sociales.
Las autoridades del Ministerio de la Juventud y cualquier otra entidad que quiera premiar a los jóvenes, está bien que lo hagan, pero el mayor reconocimiento a su hazaña seria la aprobación del proyecto de la diputada Pozo, pues sería un homenaje permanente al esfuerzo de nuestra juventud.
El Congreso tiene la palabra.
Atentamente,
Fernando Rodríguez Céspedes
Santo Domingo
El transporte
Señor director:
Es hora de que la República Dominicana se libere de la herencia de los importadores de vehículos que en la década de 1960 nos gobernaron, y el Estado se aboque a organizar un sistema de transporte público que sea eficiente.
No es el Metro lo más importante, pero, ya que se hizo la primera etapa y se hará la segunda y este pueblo tendrá que pagar tan caro por ello, lo mejor que puede hacer el gobierno es organizar, contando con ambas líneas, un sistema de transporte público.
ONATRATE resolvió muchos problemas y sacó de circulación muchos carros destartalados, porque ofrecía buen servicio. Fue destruida por la corrupción y el clientelismo de las autoridades de turno. ¿Por qué no reeditamos el ensayo y lo armamos blindado contra la corrupción?
Atentamente,
Juanita Santana
Santo Domingo

