La educación
Señor director:
Aquí el caos es generalizado, y duele que nuestro sistema educativo no sea una excepción, por culpa de los gobiernos que nos damos, renuentes a entender la educación una prioridad para el desarrollo del país. Por eso cada año vemos a través de los medios de comunicación desfilar una caterva de esperpentos de escuelas. Solo no las ven el presidente y sus coristas, reacios a invertir el 4% del PIB.
Además de tener a tantos alumnos recibiendo clases en condiciones infrahumanas, éstos son castigados con las odiosas huelgas, y abundan los ejemplos. Unos empleados desaprensivos del Semma, lo descalabraron económicamente y los chivos expiatorios son los alumnos, pues a cada rato son desalojados de los planteles por las protestas de los docentes afectados. Y quizás no sean sancionados los presuntos desfalcadores, porque son privilegiados de este gobierno del progreso. Una directora de la Zona Oriental, cesanteó a unos maestros por órdenes superiores, obvio que es la superiora inmediata de sus subalternos, y que dentro de su rol esta salvaguardar sus derechos. Además, soslayó que para pensionar o jubilar a un subalterno hay un protocolo, que inicia cuando el interesado entrega el papeleo al director, éste lo remite al distrito escolar, de ahí va a la regional y finalmente al ministerio.
El gobierno ofreció un aumento de un 15% a los maestros, y no se ha materializado, y educadores del sector Cienfuegos, de Santiago, afectaron 8 escuelas por dos días, y la próxima vez será por una semana. Paro en el liceo de Villa Jaragua por tiempo indefinido, por el nombramiento de nuevos profesores, asignar tanda a quienes solo tienen una. Pero el colmo del abuso contra estudiantes son los educadores que suspendieron la docencia en solidaridad con el director del Distrito 01-01 de Pedernales, con medida de coerción por haber golpeado a una mujer. Obviamente, nuestros estudiantes están a merced de un presidente que no para de inventar pretextos para no cumplir le ley. Seguiremos abogando por el 4% del PIB, y no descansaremos hasta que nos demos un gobierno más civilista que éste. También los educadores aspiramos a un gremio mayormente formado por maestros idóneos, que bajo ninguna circunstancia se les ocurra castigar a los estudiantes por las inequidades del sistema educativo, cuyos impuestos paga el pueblo, para que reciban educación de calidad.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo
