Responsabilidad
Señor director:
Cuando empeñamos nuestra palabra, nuestra imagen como persona responsable queda como bien se ha dicho empeñada.
Los candidatos empeñaron su palabra mediante un documento en el que aclaraban que iban a hacer todo a su alcance para que en el presupuesto del 2012 se incluyera el 4% para la educación y su compromiso incluía que, de lograr la más alta posición del Estado, cumplirían con la ley en este sentido.
Lamentablemente, no todos tenían la oportunidad de dar una demostración de responsabilidad y elevar el precio de sus palabras, como la tuvo el candidato del partido oficialista, Danilo Medina.
El resto de los candidatos se quedó en las palabras. Guillermo Moreno ha expresado su apoyo a la Coalición por una Educación Digna haciendo acto de presencia en las actividades y mediante la prensa, pero no puede llevar sus palabras a los hechos, porque no cuenta con una cuota de poder.
Hipólito Mejía hizo sus pronunciamientos, y el bloque de diputados de su partido votó en contra del presupuesto sin el 4%, lo que significa que mantuvo su palabra, pero lamentablemente su cuota en el Congreso solo sirve para demostrar su intención, no cambia la decisión.
Pero el candidato morado no hizo el más mínimo esfuerzo para que los congresistas de su partido (que son la gran mayoría) incluyeran en el presupuesto la cuota de educación. Ni siquiera porque está en campaña se dignó a hacer un pronunciamiento, o alguna gestión para incluir el 4%. Muy por el contrario, Medina explicó que su plan para educación es llevarlo al 4% de manera progresiva en los 4 años de su mandato, lo que implica que no cumplirá con lo que dice el documento que él mismo firmó.
O no leyó lo que firmó, o no tiene intenciones de saldar esta deuda.
El presupuesto del 2012 fue aprobado con rapidez pasmosa. Pero no fue tan rápido porque al diputado Abel Martínez se le estaban quemando unas habichuelas en la estufa, se buscaba evitar repetir ese trago amargo por el que la población hizo pasar al gobierno el año pasado, cuando le minaron de gente los alrededores del congreso exigiéndole más educación.
Da pena como este tipo de estrategias que lo único que hacen es lacerar la voluntad popular se lleven a cabo.
Atentamente,
Anatoli Peralta
Santo Domingo
