La campaña
Señor director:
No se concibe que funcionarios del actual gobierno estén pagando espacios para justificar la violación de la Ley 66-97 que establece el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto [PIB] para la educación.
¿Qué es lo próximo que harán?
¿Acaso decir que se necesita que una suma similar sea invertida en la campaña en favor de la reelección del presidente Leonel Fernández?
La Constitución y las leyes son para cumplirlas. No para que alguien las interprete a su antojo, a su gusto y como le convenga.
Mucho menos para que, cuando a un funcionario no le venga, comience a decir que no debe ser.
El verde de los textos sobre ideas tomadas de alegados expertos, que objetan la efectividad de la inversión en la educación, es muestra de algo, y es que la esperanza que tienen los funcionarios es de no tener que cumplir la ley.
¿En qué lugar del mundo se ha visto eso?
Una ley podrá ser lo peor, pero hay que cumplirla, no pedir que la deroguen justo cuando un movimiento surgen y agrupa gente para pedir que se le dé cumplimiento después de muchos años de desconocerla.
El gobierno paga voces y plumas, pero eso no es suficiente. Ahora ha asumido una campaña dirigida a presentar como imposible el cumplimiento de la Ley 66-97, y los funcionarios que más se benefician buscan la forma de decir que es imposible cumplir con la Constitución, porque el presidente Leonel Fernández debe reelegirse.
¿Qué está pasando en este país, señores? ¿Es que a los funcionarios no les da vergüenza aparecer en público diciendo que ellos son los más preocupados por la educación y al mismo tiempo pidiendo que, bajo ninguna circunstancia, se cumpla con la Ley 66-97, que establece que el 4% del PIB debe ser el monto a asignar en el presupuesto de cada año al sector educación?
¿Con qué cara nos piden que votemos por ellos personas que demuestran que no están preocupadas en lo más mínimo por la educación de nuestros hijos y por el futuro de este país?
¿A qué tipo de sociedad aspiran estos caballeros y estas damas de alta alcurnia? ¿Acaso a una integrada por entes obedientes a sus dictados e incapaz de pensar?
Atentamente,
Sandra Bautista
La Vega

