Haití
Señor director:
La veda a los productos avícolas dominicanos en Haití, continúa, pero los haitianos no dejan de comprar huevos y pollos de la República Dominicana, igual que cartón, plástico y todo lo que sea.
No podemos decir que los límites a la migración o el cierre de la frontera sean parte de la respuesta.
Lo que sí es evidente es que el presidente Michel Martelly ha decepcionado al pueblo haitiano y también al pueblo dominicano.
Algunas personas dijeron que, como artista, él tendría sensibilidad hacia determinados problemas, pero ha seguido en lo mismo que otras personas, mejor dicho, en lo mismo que sus antecesores.
El hombre está arrodillado ante ciertos intereses y en ocasiones hasta desaparece, como si no se tratara de un jefe de Estado.
No entiendo cómo es que no ha podido aportar a la lucha por la institucionalización de Haití, y mucho menos a la lucha por el rescate de la soberanía.
Hay que reconocer que Cuba y Venezuela han hecho aportes desinteresados, pero no se puede decir lo mismo de Brasil, que está al frente de una fuerza de ocupación.
En el caso de Estados Unidos y Canadá, siguen siendo las grandes potencias que mandan en Haití, además de los intereses de las grandes empresas francesas, y tienen a Haití como centro de explotación y no como un lugar con el cual esos países tienen una deuda.
Hay que repetirlo, parece una contradicción, pero es una realidad. Martelly está atado de pies y manos. No tiene control ni de su escolta, que es, en gran parte, extranjera. En Haití nada se podía inventar que no fuera salir a buscar la forma de sobrevivir. Hoy, parece que mucha gente encuentra salida invirtiendo allá, pero la incertidumbre es grande.
A la larga, el presidente Martelly va a pagar el costo político de no poder institucionalizar el país o siquiera comenzar a poner fin al caos. Es evidente que, en esta materia, él no puede hacer casi nada y nadie puede o nadie quiere ayudarle.
La receta para República Dominicana sigue siendo la misma, dado que Haití no tiene perspectivas de cambio a corto tiempo. Se precisa buscar nuevos mercados, ensanchar el mercado interno pagando a los trabajadores mejores salarios, y estimular a los pequeños y medianos productores.
Atentamente,
Elsa Rosario.
Socióloga.
