Inseguridad peatonal
Señor director:
Los y las dominicanas que no poseen vehículos de motor, que deben trasladarse a sus lugares de estudios y de trabajo, mediante vehículos del transporte público, están expuestos continuamente a riesgos que para muchos resultan increíbles.
Ya no se trata de los habituales carros del “concho” ni de los llamados autobuses voladores, sino de los conductores de motocicletas que circulan sobre las aceras y casi siempre en dirección contraria.
Esta práctica incluye a miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, que con frecuencia son vistos en el elevado de la avenida 27 de Febrero conduciendo sus motocicletas sin placa, sin luces traseras ni delanteras, y sin colocarse el casco protector que la ley obliga a llevar a todo aquel que conduzca una motocicleta, sin distinguir si es guardia o policía.
Otro grave problema se une a esos inconvenientes y es la gran cantidad de personas indigentes que sube a los puentes peatonales a pedir dinero.
Los puentes peatonales del kilómetro nueve de la autopista Duarte, es el que mayor número de indigentes registra, seguido de los elevados de la avenida Máximo Gómez con las avenidas John F. Kennedy y 27 de Febrero.
Antes esas personas se dedicaban a pedir en la parte baja de los elevados y ahora piden arriba, abajo y a los lados, sin que ninguna autoridad intervenga.
Pedir dinero no es un delito, pero ocurre que en algunos casos, los pedigüeños lo hacen de manera intimidatoria y algunas personas les dan dinero ante el temor de una agresión.
Es deber de las autoridades intervenir para defender y dar mayor seguridad a los peatones.
Atentamente,
Rosa Emilia de la Cruz
Otra marcha
Señor director:
Los organizadores de la marcha contra la impunidad y la corrupción, realizada el 22 enero pasado, le cogieron el gusto a ese tipo de protesta, sin tomar en cuenta lo que pierde el país cuando se realizan esas protestas.
Quedó demostrado que todo el país, comenzando con el presidente Danilo Medina, está en contra del robo de los dineros del Estado, y por esa razón se exige castigo para los responsables de actos de corrupción. ¿Qué más quieren?
Atentamente,
Alba Medina Pérez

