Cuba
Señor director:
Tienen razón quienes dicen que los que se benefician de las huelgas de hambre que hacen ciertos disidentes cubanos son personas que comen muy buenos filetes y se apropian de buena cantidad de dinero. Millonarios que han vivido de eso.
No es que uno defienda la posición de Cuba, porque entiendo que no debe haber en el mundo nadie que tenga problemas por pensar de uno u otro modo, pero eso de que ciertos prisioneros hagan huelga de hambre para ser libertados, no es aceptado en ninguna parte del mundo. Aquí mismo, en República Dominicana, muchos presos han demostrado que tienen SIDA y otras enfermedades malas, y no han sido puestos en libertad.
Lo cierto es que la gente dentro de Cuba no puede seguir dejándose utilizar por ciertos personajes, que escriben o que no escriben, pero que viven muy bien en Miami, en España o en cualquier otra parte del mundo, hablando de democracia, pero que no hacen otra cosa que pedir sanciones para su país y demandar que se haga difícil para cualquiera negociar con Cuba. Es cierto que ésos viven de ser cubanos.
La imagen de Fariñas, famélico porque se niega a comer, es capital político para personas que por charlas y conferencias cobran mucho dinero, dinero que no le envían a él y a sus familiares. Y del mismo modo la muerte de Orlando Zapata, cuya madre no recibirá un peso de lo que han cobrado y siguen cobrando en España empresarios de la construcción y personas privilegiadas.
Señores, ya está bueno de eso, ya está bueno de que algunos repitan como papagayos lo que dicen estas figuras, que no han mostrado tener compromiso con los pobres y que nunca han sido pobres.
¿Por qué no hablan de las torturas en Guantánamo? ¿Por qué no vienen a recorrer las cárceles de aquí para que vean presos hacinados y hambrientos y que piden dinero?
No, porque viven de la campaña contra Cuba, sin reparar en que Cuba no es Fidel Castro ni Raúl Castro, es un pueblo de mucha gente.
En una entrevista, Gabriel García Márquez dijo una vez que lo que pasa en Cuba podría ser peor que lo que difunden las agencias de prensa, pero no es lo que esas agencias dicen. Y tiene razón el escritor, muchos viven de eso…
Atentamente,
Rafael Perdomo
Santo Domingo

