Fin de año
Señor director:
La inseguridad y violencia nos arropan, pero no podemos dejarnos arrinconar por los malos, porque los buenos somos más.
Por eso, es importante que las mayorías tomemos las calles para celebrar el fin de año, con moderación y sin derrochar recursos, pero con entusiasmo.
El calendario es inexorable.
El año 2012 se va, y nos deja todo lo bueno y lo malo que podemos pensar, pero se va.
Ahora, lo importante es mirar hacia el futuro.
Ahora, lo que importa es seguir adelante buscando justicia, paz, equidad, solidaridad y todos los valores que nos han inspirado.
Es justo y hermoso evocar a Pedro Mir, el Poeta Nacional: Si alguien quiere saber cual es mi patria,/ se lo diré algún día, cuando hayan florecido los camellos/ en medio del desierto/ cuando digan que las mujeres/ bajan sus dos manos de la cabeza y la alzan en la brisa,/ cuando los trenes salgan a las calles el día de fiesta/ y descanse el fogonero.
Y es verdad, patria es esperanza, patria es amor, patria es solidaridad, patria es búsqueda de lo mejor para nuestra gente.
Y vale cumplir la hermosa orden del inmortal uruguayo Mario Benedetti:
Defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres.
¿Qué es un fin de año si no una invitación a la alegría? Aceptémosla.
Atentamente,
Rafael Matías Collado.
Santo Domingo.

