Teoría
Señor director:
Cada persona, como sujeto de derechos y obligaciones, se forma interiormente una visión del país que desea.
Hay batallas con fechas, nombres y lugares que sellan lo que es la independencia de un país, en este caso República Dominicana. No obstante, el raciocinio y el momento indican que las luchas hay que librarlas cada día, las 24 horas.
¿Quiénes deben echar esa disputa? Tú, él, ella, nosotros.
¿Qué se precisa para eso? Voluntad e integridad. Los escenarios básicos para esas batallas son el hogar, la escuela, la universidad, el centro de trabajo, el colmadón, el mercado, las plazas, el play, la calle y todo espacio donde exista un ser humano.
Deseas un país donde tus hijos salgan y lleguen sanos y salvos a la casa, sin temores, con mayores garantías en los distintos órdenes y servicios, donde la equidad y la razón se sobrepongan a la sinrazón.
Un país donde todos los niños y las niñas vayan a la escuela, los ancianos no mendiguen para sobrevivir, se rinda cuenta de cada centavo que te descuentan para el erario, y donde se deje de aplicar el borrón y cuenta nueva.
Un país donde hombres y mujeres, en las diversas etapas de sus vidas, perciban que tienen seguridad plena y que se hace justicia real en cada estamento.
El país que tú deseas es posible, si pones en práctica la voluntad e integridad, comenzando en el hogar y predicando con el ejemplo en los escenarios donde te encuentres y en la función que desempeñes.
Se trata de un asunto que concierne a todos y precisa echar al zafacón la indiferencia. De pie.
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Atentamente,
Cándida Figuereo Figueroa
Periodista
Las habichuelas
Señor director:
La tradición de las habichuelas con dulce, ha penetrado mucho en la sociedad dominicana.
Pero, a pesar de la promoción del comercio y de lo que dicen los funcionarios del gobierno, la preparación de las mismas es cada vez más costosa.
Lo es, porque la leche y las habichuelas cada día cuestan más, y porque en Semana Santa siempre nos meten alzas como de contrabando. ¿Cuándo dejarán de abusar de nosotros?
Atentamente,
Joaquina Sánchez
Santo Domingo

